Concepto de predio

La palabra predio reconoce su origen etimológico en el latín “praedium”. Este vocablo se compone del prefijo de antelación “prae” y “aedes” en el sentido de garantía. En sus inicios un predio era un espacio de tierra que no estaba construido, pero luego también significó aquellos espacios donde se había realizado una edificación. Estos inmuebles (predios rurales o urbanos) eran susceptibles de ser dados como garantía de alguna deuda, y asegurar con ellos al acreedor de su cobro, si la obligación no era saldada en tiempo y forma.

Los predios son por lo tanto extensiones o superficies delimitadas cuyo dueño puede ser el Estado (predios públicos) o personas privadas (personas físicas o jurídicas) y estar ubicados en zonas urbanas o rurales, provistos o no de construcciones. Pueden estar destinados a agricultura, a vivienda, a ser sede de instalaciones recreativas, como por ejemplo un club, o religiosas, como el caso de una iglesia, o al funcionamiento de entidades culturales, sanitarias, políticas, etcétera (escuelas, hospitales, municipalidades, etcétera). Ejemplos: “En el predio del club haremos una fiesta el domingo” o “El certamen se hará en el predio del colegio”.

En Argentina se conoce como Predio Ferial de Palermo a una exposición que se realiza cada año en Palermo (Buenos Aires) y allí se efectúan muestras agrícolas, ganaderas e industriales. Está organizado por la Sociedad Rural.

En Derecho cuando un predio o terreno (construido o no) está sujeto al uso o servicio de otro que lo necesita, es porque se ha constituido sobre uno de los predios y a favor de otro, una servidumbre predial. Estas servidumbres prediales se originaron en el Derecho de la antigua Roma y aún subsisten. El predio que necesita servirse del otro se denomina dominante y el que está su servicio, sirviente. Según la necesidad que satisfaga, hay servidumbres prediales de paso, de acueducto, de pastoreo, etcétera. Se originan por acuerdo de partes, por disposición legal o por prescripción adquisitiva.