Concepto de saña

La Real Academia Española (RAE) nos dice que el origen de la palabra saña es incierto. Hay teorías que la derivan del latín “insania” en el sentido de falta de salud mental o locura, ya que actuar con saña es hacerlo con furia y crueldad. Por ejemplo un asesino actúa con saña cuando hace sufrir de manera innecesaria a la víctima para quitarle la vida, martirizándola o prolongando injustificadamente su agonía. En este caso la saña opera como agravante en el cómputo de la pena.

Ensañarse con alguien es tratar de hacerle la vida difícil y colmársela de padecimientos: “La madrastra se ensañó con la pequeña niña obligándola a hacer quehaceres impropios para su edad” o “El niño estaba ensañado con su mascota y le hacía toda suerte de crueldades ante la indiferenciad e sus padres”.

En la letra del Himno Nacional Argentino, en su texto original, se califica a la actuación de los realistas hecha con saña tenaz (estrofa cuatro) al decir que se arrojaron de esa forma sobre México y Quito.

Puede usarse también como recurso literario de personificación cuando a la naturaleza se le atribuye este rasgo humano, ya que obviamente no pueden considerarse los actos naturales como voluntarios: “la vida se ensañó conmigo al quitarme mis dos hijos en un terrible accidente” o “El viento sopló con tanta saña que derribó los techos de las casas más humildes”.

Por otro lado, como baile, la saña se originó en el Distrito de Saña en el norte peruano, perteneciente al departamento de Lambayete en el siglo XVIII. La canción era entonada por los esclavos africanos que los españoles trajeron para realizar las tareas agrícolas y era una provocación hacia los religiosos, que los acusaban de provocar con su cultura antirreligiosa la ira de Dios. Como danza, la saña se baila en parejas sueltas.

Saña es también el apellido de un reconocido filósofo español, cuyo nombre completo es Heleno Saña Halcón, nacido en 1930.