Concepto de ahuyentar

La palabra ahuyentar es un verbo de primera conjugación, que fue tomado del latín “effugietāre”. “Eff” indica que se trata de algo que se dirige hacia afuera; y “fugĕre” hace alusión a la acción de huir o fugar.

Ahuyentar es provocar la huída de alguien, que escape y abandone el lugar donde se encuentra, lo que se realiza con diversos fines, a veces de manera intencional y otras por accidente, por ejemplo: “Ahuyentó a las moscas que se querían posar sobre la comida”, “Ahuyenté a mi perro sin querer cuando prendí la enceradora, y salió corriendo hacia el patio por el susto”, "Para ahuyentar las aves del jardín, mi padre colocó un espantapájaros", “La alarma sonó tan fuerte, que por suerte ahuyentó a los ladrones”, “Compré un producto en aerosol que ahuyenta los mosquitos”, “Con su mal olor ahuyenta a todas las personas que se le acercan” o “El gato ahuyentó al pájaro que se había posado sobre el rosal”.

Ahuyentar ciertos animales indeseables que se han convertido en plaga, que se albergan en las casas o edificios, para algunas personas se ha convertido en una salida laboral, ya que existen profesionales especializados, por ejemplo, los que se dedican a ahuyentar murciélagos, que se cobijan en especial en los techos altos de madera o en los tapa rollos de las ventanas, pues les agradan los lugares cerrados y oscuros.

Lo que se ahuyenta también pueden ser cosas inmateriales, como ideas o pensamientos: “Cuando conocí el plan de estudios de la carrera que pensaba iniciar, se ahuyentaron mis deseos de inscribirme, ya que me parecieron muy difíciles las asignaturas”, “Cuando te conocí y descubrí la maravillosa persona que eres, se ahuyentaron todas mis dudas, y estoy seguro de que quiero estar a tu lado para toda la vida”, “Ahuyenta tus miedos, aquí estarás seguro” o “Ahuyentar los malos pensamientos, suplantándolos con positivos, ayuda a tener una vida de calidad”.