Concepto de alícuota

El origen etimológico de la palabra alícuota se encuentra en el latín “aliquot”, que a su vez la tomó del griego “alikos”. Está conformada por “alius” en el sentido de “otro”, y por “quot” que significa “cuánto”. Designa la proporción de una cantidad en referencia con otra mayor. Se trata de un porcentaje de algo, que puede ser sólido (una masa) o líquido (un volumen). Un todo está integrado por partes que lo componen. Si a ese todo lo dividimos en partes iguales, tenemos la alícuota.

En pruebas de laboratorio, las alícuotas son muestras que se toman de una sustancia, una parte de ella, que reúne las características de la totalidad, y por eso al analizar la alícuota luego podemos extender al todo, las conclusiones de los hallazgos detectados, ya que en esa porción están concentradas las características tanto físicas como químicas de la sustancia total.

En el campo económico y jurídico se usan las alícuotas para dividir un patrimonio, traduciendo todos los bienes a su valor en dinero y dividiéndolo en partes iguales o cuotas idénticas que son una proporción del todo.
Otro de los usos es para establecer el porcentaje en que se cobrará un impuesto. Por ejemplo, en Argentina, el IVA (Impuesto al valor agregado) tiene una alícuota del 21 % sobre el producto o servicio vendido. En este caso, si el producto vale por ejemplo cien pesos, la alícuota del IVA será de veintiún pesos, que se añade al precio de venta pues se traslada el pago al consumidor final.

Un caso de uso frecuente de alícuotas en el acervo sucesorio, cuando debe repartirse entre más de un heredero, y a cada uno le corresponde una parte de la universalidad del patrimonio del causante, con derecho de acrecer, integrando todos los herederos una comunidad hereditaria hasta la partición. Sin embargo, también, y solo por testamento, el causante puede dejar un legado de parte alícuota a alguien, y en este caso, se trata de una suma precisa y separada de la herencia, que solo es suya y no integra una copropiedad con nadie, sin derecho de acrecer, que le corresponde al legatario, cuya proporción debe ser designada en forma cierta y numérica por el testador.