Concepto de cala

La palabra cala puede usarse en el sentido de la acción en tercera persona singular del presente, del modo indicativo y segunda persona del modo imperativo del verbo calar, que según la Real Academia Española, procede del latín “chalāre” en el sentido de bajar o descender, aplicándose, por ejemplo, al caso de un líquido que logra infiltrase en un material permeable, o al de un cuerpo filoso que penetra en otro material, lo que suele aplicarse, específicamente en el caso de las frutas duras, como un melón, una sandía o un zapallo, al acto de cortarlos, para consumirlos.

Puede emplearse también en cosas inmateriales, que se introducen en nuestro cuerpo, dando manifestaciones físicas, como cuando decimos: “El frío me caló hasta los huesos, y comencé a temblar” o “Tuve un miedo tremendo que caló mis entrañas y sentí náuseas y dolor de estómago”. En sentido figurado, “calar” a alguien, es llegar a conocerlo en sus más profundos sentimientos: “Recién ahora logro calar a Juan, pues es un embustero, que finge ser un hombre honesto”.
En Botánica, procedente del griego “kalós” que se traduce como “bonito” las calas o lirios de agua, son plantas herbáceas pertenecientes a la familia Araceae, en especial, la que tiene como nombre científico, el de Zantedeschia aethiopica.

Son originarias del sur africano, siendo la flor nacional de Etiopía, y son muy decorativas, por sus espatas, en forma de capucha o campana, de color blanco, que envuelve a la pequeña inflorescencia. Se ha difundido a otras regiones de clima cálido. Es tóxica.

También se les dice calas, a las especies del género Anthurium, típicas de las zonas cálidas de América Central y América del Sur, siendo plantas herbáceas o leñosas, que pueden ser erectas o rastreras, con hermosas y grandes hojas en forma de corazón. La espata, hoja grande que envuelve la inflorescencia, es muy llamativa por sus vistosos colores, rojos, verdes, fucsias, amarillos o blancos. Necesitan luz pero no sol directo.

En el arte, Diego Rivera Alvarado, pintor mexicano, ha privilegiado a las calas en su obra, a las que relaciona con la cultura precolombina.

Geográficamente, Cala, es el nombre de un municipio situado en la provincia española de Huelva, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Andalucía. Posee una superficie de 83,94 km² y algo más de 1.200 habitantes. Desde antaño se la vinculó a la extracción de cobre. Sus pobladores se dedican especialmente a la cría de cerdos y a la explotación de la corteza del árbol de alcornoque de la que se extrae el corcho.

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