Concepto de estuario

La palabra estuario se originó a partir del latín “aesturium” que se usaba para designar un sitio en el mar donde las aguas se muestran agitadas, con mucho oleaje.

Un estuario, en términos geográficos, es un accidente que genera un brazo ancho, a modo de embudo, que se produce por la desembocadura de un río profundo en las aguas marinas, de modo rápido, produciéndose allí por obra de las mareas un intercambio de aguas dulces y saladas e internándose los sedimentos fluviales en el mar. A ambos lados del brazo en general hay playas donde suele haber gran biodiversidad, pues el mar al contactarse con las aguas dulces del río, pierde bastante de su sal.

Para que existan estuarios deben producirse mareas de gran amplitud, por lo cual son escasos los estuarios en la zona ecuatorial. Por el contrario, son frecuentes en la costa este canadiense, como por ejemplo el estuario del río San Lorenzo, que es el más grande a nivel mundial; y en el noroeste francés.

El río Tajo que atraviesa por el centro a la Península Ibérica, siendo el más largo de sus ríos (1007 km) sigue un recorrido desde el este hacia el oeste hasta desembocar en el Océano Atlántico cuando llega a Lisboa (Portugal). Allí es donde forma el estuario del Mar de la Paja. Al norte del estuario se estableció en 1976, una reserva natural que comprende 14.560 hectáreas conformada especialmente por alcornoques y matorrales, muchísimas aves acuáticas, peces, moluscos y crustáceos.

En América del sur podemos mencionar como ejemplo de estuario, al del Río de la Plata, cuya parte más profunda y ya con aporte salino, podemos ubicarla entre Punta del Este y la Bahía de Samborombón, desembocando como estuario en el Océano Atlántico. El delfín franciscana y las tortugas marinas son las especies que lo caracterizan.