Concepto de fétido

Fétido es un adjetivo que se derivó del latín “foetidus” que a su vez se tomó del verbo “foetere” para designar un olor muy desagradable, apestoso y nauseabundo. El sufijo “idus” se utiliza para conformar adjetivos. Se trata de un cultismo.

Los olores son captados por el sentido del olfato que toma y procesa las partículas odoríferas que se desprenden de los cuerpos volátiles que el aire se encarga de transportar. Los humanos podemos diferenciar unos 10.000 olores diferentes, algunos agradables y otros no. Estos últimos nos causan rechazo y repulsión.

Ejemplos: “De la caja de madera encontrada cerca del río emanaba un olor fétido, típico de un cadáver en descomposición”, “Se taparon las cloacas en mi barrio y el olor fétido pronto inundó el aire de la zona”, “Los huevos podridos tienen un olor fétido” o “De la boca de mi perro enfermo se desprendía con su aliento, un olor fétido”.

El cuerpo de los humanos y de algunos animales, emite sustancias químicas y gases fétidos. Los humanos expulsamos además de agua; proteínas, amoníaco, sales, ácidos lácticos, etcétera, a través de glándulas que contienen bacterias. Es por eso que algunos animales, como los perros, pueden reconocernos por nuestro olor, que no siempre es agradable. Es por ello que han crecido y se han desarrollado con sumo éxito industrias dedicadas a la fabricación de perfumes y desodorantes. Muchas veces los gases fétidos son expulsados por el ano, cuando proliferan las bacterias malas en el intestino, en general por una dieta inadecuada rica en proteínas animales, azúcares y harinas refinadas.

El aliento fétido puede deberse a caries dentales, infecciones bucales o problemas gastrointestinales.

Uno de los animales que genera un olor muy fétido muy intenso, es el zorrillo o zorrino, que expulsa por sus glándulas anales una combinación de tioles sulfúricos, en los casos en que siente que es amenazado, pudiendo alcanzar el chorro emanado, una distancia de hasta dos metros.