Concepto de flaco

La palabra flaco, es un adjetivo, que llegó a nuestro idioma, a partir de la lengua latina. Procede de “flaccus”, aplicado, en sus inicios, a quien presentaba signos de debilidad, siendo endeble y contando con poca resistencia física; para, luego, ampliarse, para calificar a quien es delgado, por tener poca grasa en su organismo, y por ello, su peso corporal es bajo, en relación a la media. Puede aplicarse, a personas y animales; y, por extensión, a las cosas.

Ser flaco, puede deberse a la herencia genética, a comer poco, o a padecer alguna enfermedad. El médico es quien está facultado para evaluar, si estar flaco, para esa persona específica, puede implicar o no, un riesgo para su salud. Socialmente, muchas veces, se considera que alguien está, o no, flaco, de acuerdo a estándares de belleza, no siempre saludables.

Ejemplos: “Mi padre está muy flaco, y sin fuerzas, tras haber estado enfermo mucho tiempo, y el médico le hizo estudios, para saber si estaba anémico”, “Mi perro, extraña a nuestro padre que se fue de viaje, y se niega a comer; está cada día más flaco”, “Mi hermana quiere ser modelo, pero le dijeron que debería estar más flaca, para aspirar a ello” o “Me dicen que estoy muy flaco, pero soy así por naturaleza; toda mi familia, come, pero no engorda”.

Flaco, se usa, desde la antigüedad, como mote o sobrenombre. En la antigua Roma, los ciudadanos, tenían un cognomen, que muchas veces, aludía a una característica física de los mismos, y una de ellas, era ser flaco. El laureado poeta lírico y satírico, Horacio (65 a. C - 8 a. C) se llamaba Quintus Hotius Flaccus, teniendo como último nombre, el de “Flaccus” por esa condición. En la actualidad, es muy común ese modo de nombrar a ciertas personas. Por ejemplo, el guitarrista, cantante y poeta argentino, Luis Alberto Spinetta (1950-2012) es mencionado muchas veces, como “El “Flaco” Spinetta.

En relación a las cosas, o a las actitudes, se dice que están flacas, si son débiles, poco cuantiosas o de escasa consistencia, por ejemplo: “Mi billetera está flaca, pues aún no cobré mi sueldo” o “Tiene flacos sentimientos hacia mi persona, ya que se dirige a mí con indiferencia”.

La expresión “flaco favor”, expresa que, habiendo alguien querido ayudarnos, terminó complicándonos, por eso, el aporte recibido, termina siendo, poco y contraproducente, por ejemplo: “Flaco favor me hizo mi primo al recomendarme para ese empleo, ya que, si bien ingresé a la empresa, el gerente es un déspota, que nos obliga a trabajar hasta en días feriados”.