Concepto de funesto

La palabra funesto es un adjetivo que tuvo su origen en el latín “funestus”, relacionado con lo fúnebre o mortuorio y en el sentido de desgraciado, desafortunado, fatal o triste.

Lo funesto es fuente de pesares y desdichas: “Tuve un día funesto ya que llegué tarde al trabajo, me retaron, perdí el presentismo y en el camino de regreso a casa me torcí el pie”, “Su funesta vida fue corta y trágica”, “Recibí un mensaje funesto en el que me advertían que si no cooperaba con los maleantes mi hijo sería objeto de crueldades” o “Siempre tienes pensamientos funestos, y esa energía negativa envenena tu alma”.

Un personaje funesto es aquel que causa pesar o dolor. Por excelencia la representación de la maldad y lo funesto es el diablo, pero también hay personas que pueden ser así calificadas si siembran con sus acciones destrucción, caos, y dolor en general: “Mi jefe es una persona funesta, no tiene el menor reparo en humillar a sus empleados”, “El funesto ladrón no dudó en dispararle a la víctima al sentirse amenazado” o “Quien tiene un alma funesta cree que los demás también son malos como él”. La historia de la humanidad nos ha mostrado personajes funestos y genocidas que han enlutado a pueblos enteros como el caso emblemático de Adolf Hitler.

Como vemos lo funesto puede tener varios orígenes, tanto humanos como naturales y nadie está exento de padecer alguno que otro hecho de este tipo o encontrarse alguna vez en la vida (o muchas) con personas de esas características; a las que si es posible, conviene evitar.

Los supersticiosos creen que ciertas situaciones como cruzarse con un gato negro o pasar debajo de una escalera atraen los hechos funestos. Por supuesto se trata solo de creencias sin ningún tipo de base científica.

En la Literatura, los temas funestos se agrupan en el género de las tragedias, donde la fatalidad es un tema recurrente: “Es funesto el desenlace de la tragedia de Shakespeare cuyos protagonistas son Romeo y Julieta”.