Concepto de nato

Nato procede del latín “natus” y significa “nacido”. Acompañado por algún prefijo puede tomar diversas acepciones como neonato (recién nacido) o “innato” que procede de uno mismo.

Nato, se utiliza para calificar aquellas características, cualidades o defectos, que el individuo trae consigue al nacer, por obra de la genética y la naturaleza, y que no son adquiridas culturalmente, aunque la sociedad puede hacer algo para modificarlas. Puede estar referido a los animales, como, por ejemplo: “Mi perro es un guardián nato, jamás le enseñé a cuidar mi casa, pero cuando siente ruidos, enseguida ladra alertando sobre la presencia de extraños” o “El león es el que gobierna la selva, por ser el que tiene una fortaleza nata”.

Durante el auge del positivismo, en el siglo XIX, época en que se intentaba aplicar a la conducta humana, el método científico, basado en la observación y la experimentación, Cesare Lombroso (1835-1909) médico y criminólogo italiano, describió ciertas características físicas y biológicas que determinarían que una persona, al nacer, ya tuviera el germen de la delincuencia: sería un delincuente nato, posible de detectar a través de la observación de su fenotipo, con regresiones evolutivas (influencia de Charles Darwin) que mostraría un rostro y cráneo de formato irregular, brazos largos, frente hundida, mandíbula, mentón y orejas grandes, nariz achatada o en pico, impulsividad, insensibilidad al dolor y conducta viciosa.

Estos criminales natos, llegados a adultos ya no tienen remedio, para Lombroso, por lo que deben ser alejados de la sociedad en forma permanente. Para Lombroso se nace criminal y no es su culpa serlo, sin restarle alguna influencia, también, al ambiente.

Basado en esta concepción, actualmente dejado de lado, por su escasa evidencia científica, la existencia de criminales natos, suele decirse que tenemos ciertas características de nuestra personalidad que son natas, que vinieron con nosotros y son imposibles de cambiar, por ejemplo: “Soy un mentiroso nato, intento decir la verdad, pero vuelvo a caer en mentiras, aunque por suerte, son inocentes” o “En mi familia somos todos muy conversaremos, y yo, para no ser menos, soy una charlatana nata, no puedo tener la boca cerrada”.

Se habla de nato, también, por ejemplo, cuando con respecto a alguien, decimos que nació para dirigir grupos, por tener encanto, diplomacia, capacidad intelectual, empatía y don de mando; y entonces aseguramos, que es un “líder nato”. Por ejemplo: “En el grupo de niños de la escuela, ya se advierte quien es un líder nato, son criaturas que tienen algo especial que hace que los demás los sigan”.