Concepto de prestancia

La palabra prestancia se originó en el término latino “praestantia”, palabra que se integra con el prefijo “prae” que indica antelación, el verbo “stare” que se traduce como “permanecer de pie”, el sufijo de agente, “nt” y el de cualidad, “ia”, siendo, literalmente, el que posee la cualidad de estar primero, por ser de excelencia en cuanto a su calidad, valor, distinción o elegancia, lo que lo hace destacable.

Se aplica a objetos de noble calidad, o a especies vegetales muy valoradas, o que tienen una presencia imponente, y por ello, llaman la atención, por ejemplo: “Es un anillo con mucha prestancia, está hecho de oro y rubíes”, “La ciudad se caracteriza por tener construcciones de gran prestancia, tanto por su tamaño como por su solidez y estilo” o “El árbol se destacaba entre los demás por su tronco recto, su altura y su espeso follaje, que le daban enorme prestancia”

Se dice que una persona tiene prestancia, cuando posee un aspecto distinguido, pulcro, se viste con buen gusto, camina con porte altivo, sin llegar a ser presumido. Ejemplos: “Me impresionó conocer a mi suegro y me sentí sumamente cohibido cuando se presentó ante mí con su prestancia y seguridad”.

Las comunicaciones humanas, son muy necesarias para relacionarnos como sujetos sociales. Sin embargo, no siempre lo hacemos con prestancia, que significa que se efectúen en un clima de respeto, naturalidad y seguridad, lo que implica poseer una habilidad propia de quienes poseen inteligencia emocional. Un comunicador posee prestancia, cuando se ajusta al contexto, tanto en su manera de hablar, como de vestirse y gesticular, ya que no es lo mismo, por ejemplo, dirigirse a un público conocedor y experto en una temática, que a uno que solo tiene información básica o ninguna, ni tampoco es igual, hablar en un ámbito científico, que en uno escolar, barrial, etcétera. La prestancia en la comunicación, hace nacer en los demás una idea sobre cada uno de nosotros, y dirán que tenemos prestancia, si somos educados, claros, empáticos, precisos, evitamos groserías y adaptamos nuestro vocabulario al auditorio.

“La Prestancia” se titula un pirograbado, del artista uruguayo, Víctor Antúnez, donde plasmó un equino, en postura muy elegante.