Concepto de prevalencia

La palabra prevalencia nos llegó desde el latín “praevalentia”, que alude a la acción y al resultado de prevaler o prevalecer, que es sobresalir, aventajar o continuar existiendo una idea, u otra cosa inmaterial.

Ejemplos de uso: “Hay una absoluta prevalencia del sexo femenino entre los egresados universitarios de este año”, “La prevalencia de la violencia en las cárceles del país debe ser analizada con mucha seriedad, por parte de las autoridades, para tomar medidas al respecto” o “Las ideas capitalistas han tenido mayor prevalencia que las comunistas a lo largo de la historia”.

Pera, sin lugar a dudas, es en el terreno de la medicina, y específicamente, dentro de la epidemiología, donde este término ocupa precisamente un lugar de prevalencia (valga la redundancia). Se aplica para señalar la proporción de individuos afectados por una enfermedad dentro del universo estudiado. Esto nos permite conocer, cuántas personas están enfermas dentro de un grupo específico sometido a investigación, y tomar medidas de política sanitaria, para reducir el número de casos, mediante cura y/o prevención, y determinar sus causas, en base a los datos recogidos.

La prevalencia, al ser una proporción se expresa a través de porcentajes. Por ejemplo, si en un pueblo de 2000 habitantes, se han enfermado de cáncer de pulmón, 500 personas (por ejemplo, a causa de las emanaciones de una fábrica) la prevalencia de la enfermedad es del 25 %, tomando en consideración que el universo, o sea el 100 % son 2000 personas.

Si tomamos el índice en un momento determinado, se habla de prevalencia puntual, pero si abarca más tiempo (en general se toma un espacio temporal anual) se trata de una prevalencia por período. La prevalencia de vida, se basa en considerar la existencia de determinada patología a lo largo de la vida de una persona.

La prevalencia se diferencia de a incidencia, en que esta última, se refiere a los nuevos casos que han aparecido de la misma enfermedad en un determinado espacio de tiempo en una zona determinada, siendo útil especialmente en enfermedades de corta duración, mientras que la prevalencia se aboca a los casos que ya existen, y es más usada para enfermedades crónicas.

Además de ser importante para el sistema de salud, también lo es para las aseguradoras de riesgos de trabajo o de salud en general. Otra utilidad, es para hacer predicciones. Sin embargo, no siempre los datos nos aseguran exactitud, especialmente en el caso de enfermedades raras o poco frecuentes.