Concepto de empate

Empate es la acción y el efecto de empatar, verbo regular de primera conjugación, originado etimológicamente en el latín “pactare”, en el sentido de lograr un acuerdo para alcanzar la paz. El italiano lo tomó como “impattare”, y de allí arribó el vocablo al español.

Para que haya empate tiene que haber necesariamente una comparación entre sujetos, objetos o hechos, cuantitativa o cualitativa, donde cabría la posibilidad de que alguno/s resultaran ganadores y otros perdedores, pero que en el empate resultan con valoración igual, sin poder reconocerse entre ellos prevalencia alguna.

Ejemplos: “Tenía dos hijos varones y una mujer, ahora acabo de ser nuevamente padre de una niña y tengo empate de sexos”, “Se jugó la gran final entre los dos equipos rivales, pero el resultado terminó en empate, dos a dos, y no pudo consagrarse a nadie como ganador” o “Me gustan los dos vestidos que me ofrecen en la tienda, no sé por cuál decidirme, pues para mi gusto están empatados en precio, calidad y diseño”.

Cuando inevitablemente se debe decidir en una contienda quién es el ganador, se recurre al desempate, que puede hacerse por diferentes medios: “Hubo empate de votos en primera vuelta para elegir al presidente, así que se hará una nueva elección para desempatar”, “El partido de fútbol terminó en empate, así que el desempate se hará por penales”, “El desempate en la Cámara de Senadores por la aprobación del proyecto de ley, está a cargo del Presidente del cuerpo legislativo”.

En el boxeo es muy raro que se produzca un empate, situación que ocurre cuando los jueces no pueden decidir dar puntos de ventaja a ninguno de los dos luchadores.

En el ajedrez, en caso de empate, cada jugador recibe medio punto. Al empate en ajedrez también se lo conoce como “tabla”. Puede darse entre otras situaciones por el “ahogamiento del rey”, lo que puede suceder si el jugador no puede mover sus piezas, sin estar en jaque.