Concepto de prepotente

Prepotente es un adjetivo que se originó en el latín “praepŏtentis”, donde el prefijo “prae” indica una antelación o prevalencia, sobre lo que es potente o poderoso; indica, la cualidad de aquel sujeto que se siente con poder o autoridad supremos, y lo hace notar, abusando del mismo y tomado actitudes altivas y desconsideradas con los demás, a los que considera de menor valía. Es sinónimo de arrogante y presuntuoso.

El prepotente, encierra, en la mayoría de los casos una personalidad insegura, que necesita sentir que los demás le temen como muestra de respeto; pues él mismo (o ella) no están tan convencidos de su superioridad, en lo más íntimo de su ser, aunque no se den cuenta de ello.

El prepotente es altivo, no pide disculpas por sus errores, pues carece de autocrítica. Ordena, no dialoga, se coloca en el rol de jefe y no de líder. Suele formarse la personalidad prepotente desde niños, y por eso quienes los educan deben estar atentos, para enseñarles el respeto, la camaradería y la humildad, virtudes de las que carece el prepotente, que es narcisista y goza de hacer sentir a los demás en inferioridad de condiciones.

Las personas prepotentes suelen ser mal vistas y si bien pueden tener seguidores que quieran beneficiarse de su posición de mando, raramente tendrán amigos, ya que no tratan a las personas como iguales sino como subordinados.

En ocasiones, los prepotentes hacen alarde de poderes que no tienen, queriendo simular con su altivez, que son dueños de la verdad o que poseen una inteligencia, títulos o habilidades que son excepcionales y mayores que las de cualquier otro con el que deban discutir o competir. La actitud del prepotente es de superioridad, habla con tono elevado, camina muy erguido y siempre tiene algo que decir, queriendo imponerse.

El éxito, puede llevar a ciertas personas a volverse arrogantes y prepotentes, sintiendo que será para siempre y que eso los coloca en una situación por encima de lo humano y son dignos de veneración, teniendo una visión distorsionada de su propia valía.

Ejemplos de uso: “El cliente le planteó al empleado de la tienda que el producto que adquirió tenía defectos de fabricación, y el dependiente, le negó su derecho al reclamo con actitud prepotente, alzando la voz para decirle que estaba seguro que el adquirente era el que lo había roto”, “El prepotente jefe, logró que sus empleados lo denuncien por acoso laboral” o “En un gesto prepotente, el legislador se retiró del recinto, insultando a sus colegas por no haber aceptado su proyecto de ley”.