Concepto de promontorio

La palabra promontorio tiene su origen en el latín “promontorium”, vocablo integrado por el verbo “prominere” en el sentido de sobresalir, más el sufijo de relación “torium”.

Se denomina promontorio a una saliente de tierra, que puede sobresalir y distinguirse por ello de tierras más bajas o emerger de una masa de agua, como sucede con los cabos o penínsulas.

Un promontorio es una prominente masa de tierra, en general una cresta rocosa, que resistió a los procesos erosivos, que se eleva por sobre las tierras más bajas en que descansa o de un cuerpo de agua (cuando es éste el caso, se habla de península o cabo).

Los promontorios o elevaciones de terrenos, poseen amplias virtudes a la hora de usarlos para construir sobre ellos, pues la altura les permite servir de contención ante inundaciones, como barrera defensiva, y para tener una visión panorámica no solo para apreciar la belleza de lo que lo rodea sino como prevención ante invasiones. Fueron muy valorados en la Edad Media, época de intensas guerras e invasiones, para allí emplazar los castillos.

Un ejemplo de promontorio es el monte Circeo, ubicado a unos 100 kilómetros al sur de Roma. Se trata de un cabo formado por los restos orogénicos de la conformación de los Apeninos. Es una de las partes del parque nacional del monte Circeo, que incluye además un sector de bosques y otro de dunas. Destacado además, es el promontorio Wilsons, que es una península ubicada al sur de Australia, al sur de Melbourne, en el estado de Victoria, donde también se emplaza un parque nacional.

En Anatomía, se denominan promontorios a las salientes óseas. Uno de ellos es el que se forma en la parte superior de la pelvis, conocido como promontorio sacro, que se articula con la última y quinta vértebra lumbar conformando el ángulo sacro-vertebral. Otro promontorio se encuentra en el oído, en la caja del tímpano, ubicado en la parte central de su cara interna.