Concepto de sostén

Sostén es la acción y también el efecto del verbo sostener, del latín “sustinere”, témino integrado por el prefijo “sub” que indica “abajo” y por el verbo “tenere” en el sentido de retener o sujetar.

Un sostén es algo que sirve a otra cosa de apoyo, dándole firmeza y estabilidad, o soportando su peso. Puede tratarse de un sostén material o físico: “El sostén de esta columna está bastante deteriorado y hay riesgo de que se caiga”, “Estas macetas que has puesto en el balcón tienen poco sostén y un viento podría tirarlas, ocasionando un accidente”, “Juan es el sostén de su familia ya que sólo él trabaja y paga los gastos de todos” o “Mi amigo es mi sostén en momentos difíciles, me acompaña, me entiende y me aconseja bien”.

En Botánica, el sostén de las plantas es su tallo, integrado por tejidos duros, que logran que queden en posición erguida. Los tejidos de sostén en el reino vegetal se constituyen por células de paredes gruesas; y son el colénquima (que podemos hallar en las plantas herbáceas y en las especies jóvenes) y el enclerénquima (tejido elástico presente en plantas adultas, conformado por células muertas).

En Zoología y Anatomía el sostén de los animales vertebrados, entre ellos los humanos, es su esqueleto, que además cumple otras funciones. En las personas adultas, el esqueleto tiene unos 206 huesos, que hacen de armazón de sus órganos y le dan la forma característica.

Entre las prendas femeninas, un sostén, brasier, sujetador o corpiño es una ropa interior, que cubre los senos; son dos círculos o rectángulos cóncavos (en formato de copa) con una tira que rodea el contorno del cuerpo, y a veces cintas que van sobre los hombros, agarrando ambas tazas. Se usan para mantener los pechos firmes. Se emplean también como ropa de playa, y en este caso como prenda exterior, acompañado de una bombacha (el conjunto se llama bikini). Dependiendo del tamaño del busto y el contorno corporal hay diferentes medidas de sostenes.