Concepto de vigía

Del portugués “vigia”, a su vez tomado del latín “vigilia”, del verbo “vigilare” = “vigilar” surgió en español la palabra vigía. En la antigua Roma los vigías eran los militares que hacían guardias por las noches, dividiéndose en cuatro turnos para que los centinelas estuvieran bien despiertos y atentos ante cualquier señal de peligro, en una época donde reinaba la inseguridad y las guerras e invasiones enemigas eran frecuentes.

Un vigía es entonces, alguien que vigila, siendo lo más común hacerlo desde un sitio alto para poder tener desde allí una mejor visión y más lejana.

El lugar desde donde se realiza la vigilancia que puede ser por ejemplo una torre, también se denomina vigía.

Por extensión vigía es todo ser animado o inanimado que vigila, o sea que observa para controlar, con distintos fines: “Mi perro es un gran vigía, toda la noche recorre el jardín y ladra ante el menor ruido”, “El búho se mantiene de vigía en la noche para atrapar a sus presas”, “Pondré una cámara vigía de seguridad en mi casa para observar cualquier movimiento extraño, y grabar, en su caso, cualquier acción ilícita”

En el ámbito náutico se llama vigía a un escollo que es visible y elevado y que sobresale de las aguas marítimas.

También es vigía el que viaja en los barcos, en una posición alta y puede observar por ejemplo, si hay tierra firme cercana. Por ejemplo durante el hallazgo del continente americano, fue Rodrigo de Triana el marinero vigía que anunció desde la carabela la Pinta, que observaba masa continental a poca distancia. Colón le negó ese avistamiento diciendo que él ya había observado la tierra cercana, para que el vigía Rodrigo de Triana no cobrara la recompensa que por ese hecho se había prometido. El lugar desde donde se vigila en los barcos se denomina actualmente cofa, que se sitúa en lo más alto de los mástiles.

En el estado de Mérida, perteneciente a Venezuela existe una ciudad agropecuaria de nombre “El Vigía”, situada en una meseta andina, que alcanza en su mayor altura los 130 m.s.n.m., lo que permite tener una vista amplia de la llanura aluvial y por ende, vigilarla.