Concepto de apaleado

Apaleado es el participio del verbo regular, no pronominal y de primera conjugación, apalear, su acción y efecto, siendo apaleado aquel que ha sido sometido a un castigo físico, especialmente si se ha empleado un palo para golpearlo.

El sujeto activo del acto, apalea a otro ser vivo, por diversos motivos: impulsado por la crueldad, para lograr que confiese, para castigar, etcétera. Quien resulta apaleado, puede sufrir serias consecuencias, físicas y psicológicas, además del lógico dolor; incluso, si el castigo es demasiado severo, puede resultar en la muerte de la víctima.

Cuando se usa un instrumento adicional, además de las manos, para golpear, se acrecienta el riesgo de provocar un daño irreversible; aunque ningún golpe es considerado, exento de consecuencias negativas.

Los animales que son apaleados, muchas veces para amansarlos, quedan traumados de por vida, y si bien se vuelven sumisos, serán animales tristes y miedosos. Nada justifica apalearlos, cuando existen métodos basados en recompensas y pequeños llamados de atención para lograr que obedezcan o se vuelvan más amistosos con los humanos. Muchas personas disfrutan de apalear animales, por tener un trastorno grave en su psiquis, y necesitar demostrar su poder frente a los débiles. Primero experimentan con animales, y luego lo hacen con personas, sobre todo niños y mujeres, que no pueden defenderse, o tienen una fuerza menor, demostrando una enorme cobardía, agregada a su sadismo y falta de empatía.

Apalear a alguien es una conducta de violencia extrema que debe ser castigada con el máximo rigor de la ley.

Los padres tienen el deber de educar a sus hijos, pero jamás se justifica la violencia en el proceso, ni siquiera la verbal; y mucho menos, que se apalee a los menores, lo que puede implicar que pierdan sus derechos como padres.

Ejemplos de uso: “Apalearon al preso para hacerlo confesar, y los policías fueron denunciados por torturas”, “Los ladrones apalearon a la pobre mujer, porque no encontraban dinero en su casa, y aunque ella les decía que no tenía nada, siguieron maltratándola hasta matarla” o “Unos adolescentes apalearon a un pobre cachorro vagabundo y los vecinos indignados, los insultaron y persiguieron, y lograron rescatar al animalito, al que por suerte ya le encontraron un hogar donde lo recibieron con mucho amor”.