Concepto de artilugio

La palabra artilugio está compuesta por los siguientes términos latinos. “artis” que indica arte o habilidad, y el verbo “lugere” que se traduce al español como llorar. En sus inicios, con artilugio se identificaba a un llanto simulado, falso o fingido; y luego pasó a designar cualquier especie de trampa o ardid, para hacer caer en el engaño, con diversos fines.

Por ejemplo: “Se valió de una serie de artilugios para engañar a su esposa, entre ellos, conseguir un amigo que le dijera que había estado con él trabajando, las noches que faltó a su casa”, “El niño aprobó el examen utilizando viejos artilugios, como copiarse de su compañero de asiento” o “Con artilugios solo lograrás que nadie confíe en ti, pues se descubrirán pronto esas tretas”.

En el ámbito del Derecho, los artilugios legales son aquellos medios que la ley prevé dentro de las defensas del demandado o acusado, para salvaguardarlo, pero que se aprovechan para dilatar el proceso o tratar de lograr su anulación. Ejemplos: “Usó como artilugio legal el no haber sido citado en su domicilio real, para no responder la demanda” o “El abogado recurrió al artilugio legal de presentar un certificado médico de dudosa veracidad, para evitar la comparecencia del imputado a sede judicial”.

Otra acepción es la identificar con artilugio un dispositivo o aparato, del que no se sabe bien para qué sirve y es muy complicado de usar, y también son artilugios las herramientas que se usan para desempeñar un oficio, como, por ejemplo, en Gastronomía los artilugios son todos aquellos utensilios manuales o electrónicos que se usan para preparar las diferentes recetas de comidas y postres.

En Informática, los artilugios son aplicaciones que brindan información de modo directo o permiten el acceso sencillo a funciones específicas, brindando en general información percibida visualmente. Se los conoce como “widget” y están contenidos en pequeños archivos o ficheros. Puede tratarse de un juego, un reloj, un calendario, etcétera.