Concepto de bandolero

Un bandolero, vocablo derivado de bando, es un grupo de personas armadas, dedicadas a robar; que era lo más habitual, ya que se organizaban en cuadrillas; aunque también se llama bandolero a un único ladrón, en especial, aquellos que se dedicaban a asaltar a los viajeros o a caravanas mercantes, en los peligrosos caminos de la antigüedad, muchas veces en lugares montañosos o en bosques espesos, donde podían ocultarse con facilidad, para sorprender a quienes se desplazaban caminando, montados en mulas, en caballos o en carretas.

Se trata de personas marginales, forajidos, delincuentes, bandidos o salteadores, que a veces movidos por la miseria y la falta de oportunidades; y en otros, casos, por la tentación de un supuesto modo de ganar dinero sin trabajar, exponen su integridad física y la de sus víctimas, a quienes someten a través de la violencia.

En la mitología griega, se menciona a un bandolero, de nombre Procusto o Damastes, hijo de Poseidón, que ofrecía hospedaje en su casa del Ático, a los viajeros; a quienes, mientras dormían, los ataba a la cama, haciendo coincidir las medidas del cuerpo con las del lecho para lo cual, o los estiraba o los cortaba. Teseo fue quien le hizo probar a Procusto, su propia medicina.

El historiador británico, Eric J. Hobsbawm (1917-2012) consideró al bandolerismo como una forma de protesta social organizada y primitiva, que contaba con el apoyo de las clases más desfavorecidas, que se beneficiaban de sus acciones, y por lo tanto, los idealizaban, como en el caso de Robin Hood, arquetipo legendario, que plasma el modelo de bandolero, defensor de los oprimidos.

En los caminos del extenso Imperio Romano, fueron frecuentes los bandoleros. El historiador romano Dion Casio (155-235) relata las fechorías de uno de ellos, llamado Bulla Felix, que tuvo en vilo a las rutas romanas, a inicios del siglo III, en una época de gran crisis, provocada por la peste, y por los elevados impuestos, que se debían soportar para pagar los ejércitos, que se necesitaban para detener el avance de los bárbaros.

Bulla Félix, reunió unos seiscientos bandoleros, que, bajo su liderazgo, asaltaban, usando la mínima violencia posible, las caravanas que traían productos a Roma desde el puerto de Brindisi. El botín, en muchos casos, era repartido entre la parte necesitada de la población. Fue condenado a las fieras.

La Edad Media, tremendamente insegura, fue testigo de una actividad muy intensa de los bandoleros, tanto de los que asolaban los caminos, como de los mismos nobles contra otros. Con la Edad Moderna, la represión hacia el bandolerismo se hizo brutal, pero, la actividad no desapareció.