Concepto de corrreligionario

Son correligionarios aquellos que comparten ideas comunes, los que están ligados por vínculos estrechos y fuertes, ya sean de tipo religioso (de donde parte la etimología del término) político, filosófico, etcétera. Los correligionarios están juntos y unidos en ideales y/o puntos de vista similares, que marca un horizonte de luchas, reclamos, sueños, triunfos, derrotas y proyectos. Ser correligionario de otra persona es establecer con ella un lazo fraterno, donde podrán surgir desavenencias, pero el cariño, la empatía y la comprensión deben primar en esa relación; pues la enemistad entre correlegionaros fractura la unidad, y, en muchos casos, tiende a la desaparición o pérdida de fuerza de la idea que los nuclea. Eso ocurrió, por ejemplo, cuando Martín Lutero, en el siglo XVI, critica a la iglesia, y provoca la aparición de una nueva religión, el protestantismo, que golpea fuertemente a la iglesia católica.

Concepto de correligionarios

Entre compañeros de partidos políticos suele emplearse más frecuentemente la denominación de compañeros (expresión que emplean en Argentina los que adhieren al Partido Justicialista) o camaradas (denominación muy usada por los bolcheviques en Rusia y por los miembros de los partidos comunistas). El Partido Radical en Argentina es el que denomina a sus afiliados correligionarios, pues sostienen que comparten una especie de religión basada en la ética, y la lucha limpoia por la obtención del poder, como ideal político, que es lo que originó el nacimiento de este partido como vehículo para luchar contra el fraude electoral, en una época donde predominaba la corrupción y el voto cantado.

Ejemplos de uso: “Los correligionarios expresaron sus ideas políticas a través de la prensa y los opositores se mostraron muy enojados, pues hacia ellos se dirigían las críticas”, “En el pueblo son todos correligionarios, asisten a la misma iglesia y celebran juntos las festividades religiosas”, “Los propios correligionarios se impusieron un mote peyorativo” o “No puedo creer como acabé convirtiéndome en enemigo de mis antiguos correligionarios, creo que los he defraudado al abdicar de mis ideas”.

La condición de correligionario cuando la religión se ha obtenido por herencia, es un status adscrito, pero cuando parte de la libre elección es un status adquirido.