Concepto de dadivoso

La palabra dadivoso, se compone de los siguientes términos que fueron tomados de la lengua latina: el verbo “dare” que se traduce como dar u otorgar, más los sufijos de relación “tibis” y de abundancia “osus”; siendo dadivoso el que da en abundancia.

Son dadivosos aquellos individuos generosos, que no vacilan en dar regalos, premios, estímulos, propinas, etcétera, sin ningún tipo de mezquindad o regateo.

Ejemplos: “Mi hijo es muy dadivoso, siempre comparte sus dulces y juguetes, incluso si él se queda sin nada”, “El dadivoso joven, presta colaboración en muchas entidades benéficas” o “La Madre Teresa de Calcuta fue una mujer muy dadivosa”.

En general ser dadivoso es una virtud, que enaltece el espíritu, y que hay que cultivar; y estudios científicos han comprobado, que genera felicidad en quien hace casos generosos; sin embargo, puede, en ocasiones, estar reñido con el principio de equidad; ya que la justicia implica dar a cada uno ni más ni menos de lo que le corresponde, pues, de lo contrario se producirían situaciones no deseadas, por ejemplo: “El profesor fue demasiado dadivoso con los alumnos que no habían hecho su tarea, y los aprobó igual; lo que provocó la indignación de quienes se habían esforzado para hacerla” o “El gobierno es muy dadivoso con quienes no tienen empleo, pero no distingue entre quienes lo están buscando y no lo consiguen, y aquellos que no hacen ningún esfuerzo, y les ha otorgado a todos, subsidios del mismo monto”.

Otro caso, en que ser dadivoso, no es meritorio, es cuando dicho acto, encubre un fin egoísta, por ejemplo: “Mi patrón es dadivoso con algunos empleados para poder manipularlos a su antojo”, “El político está siendo dadivoso con su pueblo pues pretende que lo reelijan en las próximas elecciones”, “Mi compañero de oficina es dadivoso con nuestro jefe pues quiere de ese modo ganarse un ascenso” o “José es muy dadivoso con su grupo de amigos, para conseguir que acepten su mal genio”.

En religión, ser dadivoso es una obligación de todo buen cristiano, siendo requisito, ser “un dador alegre, y que no sea hecho por obligación” según el apóstol, Pablo; y Jesús dio a la humanidad un gran ejemplo, al dar su vida por la salvación de todos. En Proverbios 19:6, también se habla de la amistad interesada de algunos: “Al que es dadivoso y desprendido, lo busca todo el mundo para hacerse su amigo”.