Concepto de equipaje

La palabra equipaje nos llegó desde el francés “equiper” a su vez procedente de “skip”, voz germánica que se traduce como barco. La terminación “aje” alude a todo lo relacionado con viajar. por ello es que equipaje es aquello que es necesario llevar para estar lejos de nuestro hogar cuando emprendemos un viaje, no solo en barco sino en cualquier medio de transporte. Las pertenencias, que pueden incluir ropa, utensilios, regalos, dispositivos móviles, comida, cosméticos, medicamentos, dinero, etcétera, puede estar empacada en bolsos, valijas, cajas o bultos, pudiendo ser uno solo de estos elementos, o varios de ellos.

Los barcos, aviones o colectivos, poseen lugares para guardar el equipaje, llamados portaequipajes, que suelen estar encima de los asientos de los pasajeros, en gabinetes cerrados o abiertos, para los equipajes de mano; y tener otros lugares diferenciados para llevar los equipajes de mayor tamaño.

En las aerolíneas existe la “franquicia de equipaje” por la cual, de acuerdo al pasaje comprado y lo abonado, se puede llevar determinada cantidad de equipaje y hasta cierto peso, sin abonar sumas adicionales.

Ejemplos: “Me llevó bastante tiempo preparar el equipaje de toda la familia para nuestro viaje de vacaciones, ya que tuve que empacar lo que vamos a usar en estos siete días en dos maletas y tres bolsos”, “Me hicieron despachar parte del equipaje de mayores dimensiones, mientras que el maletín pude llevarlo conmigo en el avión” o “No lleves demasiado equipaje, así viajarás más cómodo, si algo te falta, lo compras en tu lugar de destino”.

Se conoce como “equipaje emocional” todo aquello que “cargamos” como una pesada maleta en nuestro espíritu, conformado por desilusiones, recuerdos dolorosos, culpas acumuladas a lo largo de la vida, y que repercuten en nuestra vida personal y social de modo negativo. Otros equipajes son mucho más livianos y placenteros, conformados por valores positivos, bonitos recuerdos y buenas experiencias.

En este sentido podemos mencionar la canción de Alejandro Lerner “Todo a pulmón” cuya letra habla de lo difícil que se le hace “cargar el equipaje” en la ruta de la vida y la búsqueda del logro profesional, manteniéndose firme en sus convicciones, frente a la locura y la ambición del entorno.