Concepto de fausto

De acuerdo a su diverso origen etimológico, encontramos dos significados para este adjetivo. Del latín “fastus”, de donde también procede fastuoso, designa aquello que es lujoso, ostentoso o pomposo. Por ejemplo: “Con un fausto recibimiento aclamaron al nuevo director de la empresa, a quien homenajearon con regalos, comida y bebidas de excelente calidad” o “Con gran fausto celebraron su boda y hasta los mínimos detalles fueron de buen gusto y suntuosidad”.

Del latín “faustus”, significa afortunado, feliz, dichoso o venturoso, por ejemplo: “Su fausta vida, estuvo llena de amor y disfrute, ya que no le faltó nada, ni material ni espiritual” o “Este fausto día, donde nació mi hijo, permanecerá siempre en mi mente y en mi corazón”.

Con esta misma etimología y sentido positivo, Fausto es un nombre de varón, famoso, ya que fue el del protagonista de una leyenda alemana, que lo sitúa viviendo entre los siglos XV y XVI, y que hizo un trato con el diablo, para obtener bienes materiales e ilimitados saberes, a cambio de cederle su alma. Se dice que los perros que lo acompañaban, eran, en realidad, demonios. La primera versión de esta historia, de dudosa autenticidad, apareció publicada en Frankfurt, en 1587, de autor anónimo, bajo el título “Historia von D. Johann Fausten”, siendo más conocida como “El Fausto de Spies” o “Volksbuch”, que fue traducida a varios idiomas. Trata del pacto diabólico antes mencionado, entre el teólogo Johann Fausten y un mandatario del Mal, llamado Mefistófeles. El pacto, con el contenido antes expuesto, tenía una duración de 24 años. Cumplido el plazo, y tras la muerte violenta de Fausto, él es recibido en el Infierno.

El 7 de enero de 1588 se publicó en la ciudad alemana de Tubinga, a orillas del Neckar, una versión en rima de “El Fausto de Spies” que se conoció como “Tübinger Reim-Faust”, realizada por un estudiante de teología, llamado Johannes Feinaug, pero que no tuvo el éxito comercial de la versión original, siendo, además, destruidos casi todos los ejemplares, y el escritor y el editor encarcelados, por no cumplir con los estatutos de censura que la universidad requería.

En 1582, apareció una traducción al inglés, hecha por Christopher Marlowe, con algunos cambios, al introducir algunos toques humanistas.

Uno de los autores que recreó el relato legendario y lo inmortalizó, fue el escritor alemán Johann Wolfgang Goethe (1749-1832) cuya primera parte se publicó en 1808, y la segunda de modo póstumo, en el año 1832.