Concepto de finca

La palabra finca, se derivó del verbo “fincar” del latín “figicāre” que alude a la acción de fijar, por eso, afincarse es quedarse a vivir en un sitio.

Una finca es algo que está fijado e inmóvil, y por ello se aplica a los inmuebles por excelencia, que son los terrenos, con o sin edificaciones, ubicados en el campo y destinadas a la explotación agropecuaria (fincas rurales o rústicas) o en las ciudades (fincas urbanas) que se usan para vivienda, comercio o industria. Cuando tienen finalidad de lucro, pueden ser explotadas por sus propios dueños o dadas en alquiler.

Especialmente en las fincas urbanas, existen normas administrativas que fijan determinadas condiciones para su construcción y utilización, en resguardo de derecho de terceros, especialmente, vecinos: altura máxima, ruidos, manejo de residuos o emanación de gases tóxicos, esto último, especialmente en las fincas industriales, que pueden perjudicar gravemente al ambiente, y, que en general, por ese motivo, deben ubicarse lejos de los centros poblados.

En las sociedades capitalistas, las fincas son terrenos cuyos límites determinan el derecho de propiedad de una persona, y constituyen un bien patrimonial, pues poseen un valor de mercado. El tamaño, la ubicación, la fertilidad del suelo en las fincas rurales, y el tipo de construcción en las urbanas, determinan su precio.

Ejemplos de uso: “Mi padre compró una finca en la ciudad, con un inmenso patio trasero, donde mi madre hará una huerta”, “Me gusta ir a la finca que tiene mi tío en el campo para andar a caballo”, “Mi abuelo me dejó como heredero de su finca” o “Quiero la escritura de la finca, para probar mi derecho de propiedad sobre ella”.

En literatura, La Finca del Benteveo Amarillo, traducción al español de su título en portugués: “Sítio do Picapau Amarelo” es el título de una colección de veintitrés libros destinados al público infantil, que escribió en 1920, el escritor José Bento Monteiro Lobato, de nacionalidad brasileña. Las narraciones se ambientan en una finca, donde viven dos niños, junto a su abuela, la cocinera, varios animales, y dos muñecos hechos de mazorcas de maíz, que pueden hablar. Los protagonistas conocerán otros singulares personajes, con los cuales vivirán muchas aventuras.