Concepto de lastre

Lastre, procedente del término italiano “lastra”, hace referencia a una piedra cuya calidad es deficiente. Estas piedras o lajas partidas, quedan, por lo común, en la superficie de las canteras, y suelen usarse para relleno en las construcciones.

Tal vez, del neerlandés “last”, que significa “peso”, el lastre es el objeto de bastante peso, que se pone en el fondo de las embarcaciones, para provocar su hundimiento dentro de lo que se considera recomendable. El lastre, que antiguamente era logrado con bolsas de arena, piedra o metales, y ahora lo es con agua, se va añadiendo, para aumentar el peso, cuando la carga sea escasa, o se va soltando, para disminuirlo, lográndose estabilidad.

El lastre o balasto, aplicable a los cuerpos que se encuentran en el agua, usan el principio de Arquímides, para que varíen su densidad con relación al centro de masa. En los submarinos, se usa el lastre, para que emerjan o se sumerjan, provocando un empuje vertical.

Para indicar la inclinación sobre la vertical, se emplea un instrumento que se denomina inclinómetro, que usa un lastre para lograr su objetivo.

Los globos aerostáticos, también emplean lastre o peso, proporcionado por bolsas de arena, para lograr el control de su altura.

En los deportes, los lastres o pesos, se usan para aumentar la intensidad de los entrenamientos, añadiendo carga. El lastre se arma con una cuerda, colocada alrededor de la cintura, a la que se le agrega un peso en su extremo, lo que favorece el desarrollo muscular de la parte dorsal y pectoral, pues el peso muerto agregado, va a ejercer una resistencia extra.

Por extensión, se le dice lastre, a toda carga pesada, que obstaculice, frene, trabe o estorbe, una acción, o la concreción de un objetivo. Ese lastre puede ser un ser vivo o una cosa, y desprenderse de ella, puede ser fácil si no trae aparejado un costo emocional, o sumamente difícil, lo que hace que muchas personas carguen toda su vida con ese lastre que los molesta pero son incapaces de soltar. A veces son motivos económicos los que nos hacen seguir manteniendo ciertas cosas problemáticas. Por ejemplo: “Sé que mi hijo es un lastre, que apuesta el dinero familiar, bebe alcohol, no trabaja y supone para la familia un gran dolor de cabeza, pero lo seguimos protegiendo porque creemos que puede cambiar, y lo amamos demasiado”, “Este automóvil es un lastre, nos deja en el camino muy seguido, pero no tenemos dinero para uno mejor”.