Concepto de malón

El idioma de los aborígenes mapuches o araucanos, era el mapudungun. En esta lengua, se conocía como “malecau” a los ataques que realizaban para combatir a enemigos o en reyertas internas. Los españoles, inspirados en esa palabra, crearon el vocablo “malón”, para referirse a los ataques de los aborígenes de los actuales territorios de Chile y Argentina, quienes aparecían de forma sorpresiva, demostrando gran ferocidad y reuniendo muchos combatientes a caballo, armados con boleadoras, lanzas y mazas, y que tras la conquista dirigieron su belicosidad contra los invasores.

La finalidad del ataque de los malones o malocas era causar al enemigo la mayor cantidad de bajas, tomar prisioneros, especialmente a las mujeres, que además de hacerlas trabajar como a los niños que también aprehendían, las convertían en sus esposas, mientras los hombres hacían trabajos forzados o eran intercambiados por prisioneros aborígenes.
Además, los malones eran un medio de proveerse de alimentos y ganado. Atacaban de sorpresa, por lo cual el horario preferido era por la noche, aprovechando que las víctimas dormían y así los hallaban desprevenidos.

Entre los malones más sanguinarios que la historia ha registrado, podemos nombrar el que impactó sobre el poblado de Dolores en la actual provincia bonaerense argentina, acaecido el 4 de abril de 1821, donde alrededor de 1500 aborígenes, destruyeron el pueblo de modo total, llevándose 150.000 cabezas de ganado bajo el mando de José Luis Molina. Curiosamente el líder del malón fue un gaucho, capataz de la estancia de Ramos Mejía, donde trabajaban muchos indígenas, que fueron apresados junto a Ramos Mejía acusados de participar o de ayudar a los malones. Ante esto fue que reaccionó José Luis Molina y organizó el malón.

El último malón de grandes proporciones se registró en Argentina al norte de la actual provincia de Formosa, el 19 de marzo de 1919 con la masacre de Fortín Yunká, donde fallecieron 15 personas, y como represalia se atacó y asesinó a cuantiosos aborígenes desplazándolos de sus tierras.

En Literatura, el poema del escritor argentino Esteban Echeverría “La cautiva” publicado en 1837, como parte del libro “Rimas” narra la historia de un soldado de nombre Brian, que es raptado por un malón junto a su esposa María, y sufren muchas penurias al decidir escapar de su trágico destino.