Concepto de diabólico

La palabra diabólico es un adjetivo, que etimológicamente nos remite al griego “diabolikos”, término integrado por el prefijo “dia” que puede traducirse como “a través”, el verbo “ballein” que significa “tirar” y el sufijo de relatividad o pertenencia “ico”, queriendo aludir a lo relativo a quien tira o arroja, entre otros, para provocar divisiones y rencores, que es el diablo, que para el cristianismo es un ángel caído, que Dios expulsó del paraíso, siendo un espíritu representativo del Mal. Es por ello que algo diabólico es algo perverso, cruel, retorcido y siniestro, propio de la acción del diablo, hecho por él mismo o por un individuo, que presente una similar perversidad, o también aplicable a una cosa, situación, idea, expresión o creación macabra y tenebrosa.

Ejemplos: “El diabólico asesino torturó a su víctima antes de matarla”, “Las diabólicas ideas de Adolf Hitler se concretaron en un genocidio que enluta la historia de la humanidad”, “En el lugar, el aire estaba enrarecido, la decoración era funesta y todo hacía pensar que allí se practicaban hechos diabólicos” o “Las diabólicas palabras del joven sobre el futuro de la humanidad, hicieron temer por su salud mental”.

En el Arte, lo diabólico está representado en escasas pinturas o esculturas. Un ejemplo en pintura es “La caída de los ángeles rebeldes” donde se muestra una pelea entre ángeles y demonios, de Pieter Brueghel el Viejo de 1562; y en Escultura, es el “Monumento al Ángel Caído” que se encuentra en el Parque del Retiro, en la capital española, obra de 1885 que muestra al demonio expulsado del paraíso.

Sin dudas es en el Cine y la Literatura donde lo diabólico es tema recurrente en el género de terror. Son ejemplos, la película “Diabólico”, de 2015, dirigida por Alistair Legrand, que trata de una presencia demoníaca y “Child's Play” conocida en Hispanoamérica como “Chucky: el muñeco diabólico” y en España como “Muñeco diabólico”, dirigida por Tom Holland. Fue estrenada el 9 de noviembre de 1988, la primera de seis secuelas, que trata de un muñeco, que cobra vida cometiendo actos sanguinarios, pues de él se ha apoderado el alma de un asesino.

En Derecho, se denomina prueba diabólica o inquisitorial, prohibida en los modernos Estados de Derecho, a aquella en la cual, durante el proceso judicial penal, se invierte la carga de la prueba, destruyéndose el principio de inocencia, y es el imputado el que debe probar que no cometió el hecho ilícito.