Concepto de modista

La palabra modista se compone de “moda”, palabra que nació en el latín “modus” = “manera” de donde pasó al francés como “mode” y luego la tomó el español. A este sustantivo se le añade el sufijo que indica que se trata de una profesión u oficio: “ista”.

Una modista es aquella persona que se dedica a fabricar ropas de moda. El masculino es modisto, aunque puede usarse modista para ambos sexos. Las modistas y modistos confeccionan ropas a medida de sus clientes por encargo de éstos o realizan modelos generalmente exclusivos; siendo los más destacados modistos, los llamados de “alta costura”, los organizadores de desfiles de modas y creadores de tendencias. Otros tienen comercios destinados a la venta de sus creaciones, y los más modestos trabajan en sus talleres domiciliarios confeccionando el vestuario que se les solicita. En todos los casos es a cambio de un precio que dependerá del prestigio de la modista.

Una modista conoce de telas, de medidas corporales y de moldes de ropa. Sabe cortar y coser con prolijidad y precisión. Algunas son diseñadoras y otras copian modelos de catálogos o reciben la propuesta de quienes contratan sus servicios.

Las modistas confeccionan faldas, vestidos, pantalones, sacos, camisas, blusas, etcétera, y existieron desde que las personas comenzaron a utilizar telas para cubrir sus cuerpos y le otorgaron a la vestimenta un sentido estético además del de protección contra el frío. En Egipto, las modistas usaban especialmente lino para la confección de las prendas. En Grecia, además del lino, se usaban para confeccionar ropas, algodón, lana, y luego seda. Sin embargo las modistas profesionales surgieron luego del Renacimiento (siglo XV). A partir de 1790 hubo un progreso significativo con la invención por parte de Thomas Saint de la máquina de coser. En esta época era Inglaterra el centro de la moda, situación que continuó en los siglos siguientes para los hombres, pero pasó a Francia la prioridad en diseño femenino.