Concepto de odalisca

Del turco “odalik”, que significa “concubina”, integrado el vocablo por “oda” en el sentido de “dormitorio” y por “lik” que se traduce como doncella; el diplomático francés Louis Deshayes lo usó como “odqalisque” en su bitácora de viaje, en 1624, y desde el francés llegó la palabra odalisca al español, para nombrar a la mujer que integraba el harén del sultán en Turquía, como esclava.

Las odaliscas eran mujeres, que se le ofrecían al sultán como obsequio, siendo muchas veces capturadas y tomadas prisioneras, con el fin de constituirse en sirvientas en el harén; donde también residían, aunque en aposentos separados, las concubinas del sultán, que eran las que le aseguraban la descendencia, además de la esposa. Las órdenes al harén las daba la madre del sultán, la madre sultana.

Las odaliscas hacían tareas de limpieza y bailaban para entretenimiento de las concubinas, la esposa del sultán o en fiestas privadas.

La situación social desfavorecida de las odaliscas, podía cambiar, si el sultán las escogía como concubinas por algún don especial, como, por ejemplo, su belleza, su gracia o su habilidad y sensualidad para cantar y bailar.

En el Imperio Otomano, si como fruto de los encuentros sexuales con el sultán, la concubina lo hacía padre de un hijo varón reconocido, se convertía en una de las hasta cuatro esposas, que podía tener el mandatario.

Los hombres adinerados, también podían poseer odaliscas a su servicio.

Se conocen como odaliscas, en la actualidad, a las mujeres que bailan danzas árabes, en especial, la danza del vientre, típica del Oriente Próximo.

En sus inicios, estas danzas sensuales, con movimientos eróticos, de cintura y cadera, hechas por mujeres vestidas con amplios escotes, brazaletes, adornos, con ropas ceñidas en el torso y amplias en la falda, con el vientre descubierto, y colores llamativos, eran privativas de las esclavas, pero pronto se difundió su práctica, y se comenzó a usar en eventos sociales de los países árabes de la Edad Media. en el siglo XX, comenzó a profesionalizarse.

En el arte, el pintor francés Dominique Ingres (1780-1867) realizó, por encargo de la hermana de Napoleón, Carolina Murat, en el año 1814 “La Gran Odalisca” donde pintó, al óleo, la figura de una mujer desnuda, recostada sobre un diván, mostrando su cara de perfil, y su espalda, en una actitud muy sensual y pasional.

El pintor español, Mariano Fortuny (1838-1874) pintó al óleo, sobre cartón “La Odalisca” en 1861, con influencia de “La Gran Odalisca”, citada en el párrafo anterior, y de la “Mujer dormida” del pintor español, Eduardo Rosales.