Concepto de persuasión

La persuasión, del latín “persuasionis” es la acción y el efecto del verbo de tercera conjugación, persuadir, del latín “persuadere”, término integrado por el prefijo de globalidad “per” y por “suadere”, en el sentido de aconsejar.

La persuasión es el arte de convencer para que otro haga algo, se abstenga de hacerlo o piense de acuerdo a lo que nosotros le impongamos, incluso si tienen que cambiar ideas o planes preexistentes, pero sin usar violencia ni física ni psicológica sino argumentos, regalos, premios, o generando confianza y credibilidad. También se puede persuadir explicitando o exagerando los riesgos que podría tener, no seguir aquellas indicaciones que se tratan de imponer.

La publicidad (para convencer a los clientes de que compren un producto o que contraten un servicio) y la propaganda (para captar adeptos a ideologías, políticas, religiosos o filosóficas) son instrumentos de persuasión muy eficaces, pues tienden a exagerar los beneficios de lo que promocionan.

Ejemplos: “Me persuadió rápidamente de seguirlo cuando me explicó que ya era tarde y muy riesgoso emprender el camino solo”, “Mi padre me persuadió de seguir la carrera de Medicina, prometiéndome que cuando se jubile me dejará su consultorio y su clientela” o “persuadí a mi hijo de no comer chocolates mostrándole la foto de un señor al que le faltaban los dientes, y le dije que había sido por consumir golosinas”.

La argumentación política en la que se sustenta la persuasión del electorado en los países democráticos, nació de la mano de los sofistas en la democracia ateniense. Ellos enseñaban la oratoria, que era el arte de persuadir con palabras, intentando hacer aparecer su punto de vista como el mejor. Eso le valió la reputación de charlatanes y mentirosos.

No necesariamente los argumentos persuasivos se apoyaban en verdades, pero deben sonar convincentes. Tampoco necesariamente se persuade para metas positivas, sino a veces para el mal: “El muy villano persuadió a mi hijo para que lo ayudara a cometer delitos, prometiéndole una compensación económica, y una vida sin esfuerzos, y ambos terminaron tras las rejas”.

La novelista británica Jane Austen (1775-1817) escribió “Persuasión”, poco antes de su muerte y se publicó póstumamente. En esta obra, Anne, la protagonista, es persuadida para abandonar a su único pretendiente, por la mujer que la crió, por ser pobre y sin futuro; pero luego la situación cambia, y le llega un ascenso social tras las guerras napoleónicas, ya que era un oficial de la marina.