Concepto de pueblos germánicos

Los pueblos germánicos, fueron un conjunto de diversos grupos de similar origen étnico, con costumbres diversas, y con el uso común de las lenguas germánicas, que habitaron originariamente el norte europeo. Se ha revelado por descubrimientos arqueológicos que han sido originarios de Escandinavia, y luego fueron extendiendo su presencia por el oriente y centro de Europa. Los romanos los llamaron “germani”, desde fines de la República, a partir de la obra de Julio César “De bello Gallico”, del año 50 antes de nuestra era; siendo los habitantes de Germania, una región que se extendía desde la Galia a la Sarmatia (entre los ríos, Vístula y Volga).

Los germanos fueron denominados bárbaros por los romanos, por su condición de extranjeros, y sus costumbres primitivas. Estos germanos invadieron muchas veces, el territorio romano.

Los griegos, los conocían como galos y escitas; y los primeros pueblos germánicos que se enfrentaron con la República romana fueron los cimbros y teutones, que penetraron en Helvecia y la Galia, venciendo los cimbros a los romanos a inicios del siglo II antes de Cristo, pero no invadieron Italia, dirigiéndose a la zona de Hispania, donde tras ser expulsados por los celtíberos regresaron a la Galia, donde se habían instalado los teutones, e hicieron con ellos una alianza contra los romanos, a quienes pretendieron derrotar por separado, pero solo los cimbros pudieron arribar al valle del Po, mientras los teutones cayeron bajo las fuerzas de Cayo Mario, que, luego, también terminó con los cimbros. En la guerra de las Galias, Julio César, entre los años 58 y 51 antes de Cristo, los venció en la batalla de Alesia, lo que le permitió a Roma, la anexión de la Galia.

Entre los años 12 y 9 antes de Cristo, Druso, general romano, logró vencer a bátaros, sicambrios, caucos, frisios, cascos, queruscos, entre otros pueblos germánicos, culminando la dominación con el ejército al mando de Tiberio, en el año 7 a. C.

En el reinado de Augusto, primer emperador romano, los germanos, en el año 9, lograron, al unirse varios pueblos, un triunfo decisivo en la batalla de Teutoburgo, donde se exterminaron tres legiones romanas.

Los romanos organizaron Germania en dos zonas, la Superior y la Inferior al oeste del río Rin.

Los germanos aprovecharon la anarquía del siglo III para avanzar sobre Roma. La debilidad de Roma, y la necesidad de incorporar nuevos miembros a las legiones, hizo que los germanos fueran aceptados en el ejército romano, hasta que el año 476, Odoacro, rey de los hérulos, se coronó como rey de Roma, destronando a Rómulo Augústulo, último emperador romano de Occidente, e iniciando un nuevo período en la historia de occidente, la Edad Media, donde cada rey germano se apropió de una región de Europa, constituyendo reinos autónomos: el de los ostrogodos, visigodos, burgundios, anglos, sajones, jutos, etcétera.