Concepto de reelección

La palabra reelección está integrada por los siguientes términos que fueron tomados de la lengua latina: el prefijo de repetición, “re”; “lectus“, que se traduce como “elegido”, más el sufijo de acción y resultado “tio”. Una reelección es el acto y el resultado de volver a elegir.

Si bien no se usa demasiado, podemos hablar de reelección cuando luego de haber abandonado el gusto o la predilección por una cosa, decidimos volver a elegirla. También puede tratarse de afectos. Por ejemplo: “Acabo de hacer una reelección de la comida sana, que había abandonado, pero mi organismo me está pidiendo a gritos que vuelva a consumirla” o “Mi reelección por el cariño de mi familia, luego de un fuerte distanciamiento, me hizo recordar lo importante que eran para mí”.

Sin lugar a dudas, es en la política, y dentro de las democracias, donde la palabra reelección cobra su significado más usual, implicando la posibilidad de que quienes ocupan cargos electivos temporarios (la permanencia indefinida en los cargos, sin consulta popular, es contraria a los principios democráticos) especialmente el que detenta el cargo de Presidente (aunque también se aplica a gobernadores, intendentes, y legisladores, entre otros) tengan la posibilidad de ser nuevamente votados por los electores para desempeñar un nuevo período de mandato. Esto ocurre, cuando su legitimidad aún está intacta, y los ciudadanos deciden renovarle su voto de confianza.

Decimos que se da en especial en quienes detentan el Poder Ejecutivo Nacional, ya que, en los otros cargos, no hay impedimento para que la reelección sea indefinida.

En las autocracias, donde el poder se asume por la fuerza, y el pueblo no es consultado, la reelección carece de importancia, ya que el mandatario gobierna mientras él o su grupo lo decidan, o sea derrocado por un nuevo golpe de Estado.

Las posibilidades o no de que los funcionarios sean reelectos en una democracia depende de la Constitución de cada país. En Estados Unidos, el Presidente que cesa en sus funciones, luego de gobernar cuatro años, puede postularse para la nueva elección inmediata; pero en total, solo podrá ocupar dicho cargo dos veces, sean consecutivas o intercaladas. En Venezuela, se podía gobernar solo por dos períodos consecutivos de seis años cada uno; pero esto fue modificado en 2009 por un referéndum que permitió la reelección indefinida, pudiendo plantearse la revocatoria popular, en los últimos tres años del mandato si el pueblo así lo considera. En Argentina, el presidente dura cuatro años y la reelección inmediata puede hacerse una sola vez; pasado un período, puede postularse de nuevo.