Concepto de reprimenda

Reprimenda es un término tomado del latín, participio pasivo de futuro (gerundivo) del verbo “reprimere” integrado por el prefijo reiterativo “re” y el verbo “premere” en el sentido de “presionar”. Una reprimenda es un acto que consiste en sermonear o retar a alguien para que reprima o desista de una actitud, considerada negativa, o para que se responsabilice de un hecho, calificado como inmoral o dañino por el agente activo de la acción, manifestándole una severa desaprobación. Se trata de un reto o regaño, para que el sujeto a quien se dirige, sienta que ha cometido una mala acción, se arrepienta y pida disculpas, independientemente de si el ofendido se las acepta o no.

Ejemplos: “Mi jefe me dio una reprimenda por llegar tarde, advirtiéndome que la próxima vez me despedirá”, “Mi madre me dio una reprimenda por decir groserías”, “A mi prima la maestra le dio una reprimenda por hacer trampas en los exámenes”, “Le di una reprimenda a mi pequeño hijo por cruzar solo la calle, ya que es sumamente peligroso” o “Le di una reprimenda a mi perro por comerse mis dulces”.

Cuando se comete una mala acción, peligrosa o lesiva, conviene expresarle a la persona el desacuerdo con ella, evitando hacerlo con gritos, insultos o amenazas, y desterrando los castigos físicos. Es un modo de ejercer la puesta de límites sanos.

Las reprimendas pueden hacerse en un lugar donde nadie presencie el sermón o ante la vista de todos, lo que provocará que la persona cuestionada se avergüence, y pueda quedar expuesta al escarnio de los presentes. Por eso, es aconsejable, que en caso de que se considere que alguien necesita una reprimenda, por parte de una autoridad, ya sea familiar, escolar, religiosa o laboral, se lo haga de modo privado.

Además de las ya citadas, pública y privadas, las reprimendas pueden ser constructivas, intentando movilizar a la reflexión y a la modificación de la conducta de modo reflexivo, o pueden ser agresivas y descalificativas, lo que genera rencor y baja de autoestima. Pueden ir acompañadas de otros tipos de castigos, ya sean físicos, patrimoniales o de otra índole. Los castigos físicos no aportan nada constructivo. Ejemplos: “Mi padre me dio una reprimenda por mis bajas calificaciones y me impuso el castigo de no salir con mis amigos todo el mes”, “El agente de tránsito me dio una reprimenda por pasar un semáforo en rojo y me aplicó una multa” o “La madre le dio una reprimenda a su hijo y una palmada por portase mal”.