Concepto de subterfugio

La palabra subterfugio no es de uso cotidiano, pero es frecuente encontrarla en el lenguaje culto. Procede etimológicamente del latín “subterfugium”. Este vocablo se integra del prefijo “sub” que indica “abajo” el sufijo “ter”, de contraste, el verbo fugere” que indica huir, fugar o escapar y el sufijo de resultado “ium”.

Un subterfugio es el medio o excusa que se emplea para huir o evitar una situación no deseada. Es una escapatoria, una retirada elegante, una coartada bien planeada, pero que no se sustenta en una razón de peso, sino en un engaño. En el campo legal, es habitual que se recurra a subterfugios, aprovechando vacíos legales o como medio de dilatar el proceso, lo que supone una evidente mala fe de las partes y/o de sus letrados.

Ejemplos de uso: “El pícaro joven usó un subterfugio para logar que sus padres lo reprendieran concedieron permiso por salir a la noche, diciendo que había con su tío, y sus padres le creyeron”, “El político trató con varios subterfugios de explicar por qué el país no puede salir de la crisis, pero nadie le creyó ya que es claramente incompetente”, “El `procesado intentó engañar al fiscal y al Juez con algunos subterfugios sobre dónde se hallaba a la hora del crimen pero su coartada se desmoronó cuando se presentaron varios testigos que lo situaron en la escena del ilícito”.

En Literatura o en Cine muchos autores o cineastas, recurren a subterfugios literarios para poder explicar situaciones que difícilmente podrían encontrar desde la lógica una respuesta, por ejemplo: “El autor recurrió al subterfugio de la magia para justificar por qué el protagonista no había muerto tras beber el veneno”.