Concepto de talismán

Talismán procede de la palabra griega “teleo” en el sentido de “rito religioso”. Fue heredada por la lengua árabe como “tilasm” y de allí pasó al neopersa y luego al francés como talisman, de donde la tomó el español.

El talismán es un objeto mueble y pequeño (para que pueda llevarse con uno) que se considera tiene poderes mágicos, de atraer ciertas energías que benefician a su portador. Para algunos se diferencia del amuleto (por ejemplo la pata de conejo) en que éste no atrae fuerzas beneficiosas, sino por el contrario, rechaza, pero las fuerzas negativas, con efecto protector. Sin embargo ciertos objetos pueden funcionar simultáneamente según ciertas creencias, con ambos poderes, por lo cual casi siempre se usan como sinónimos. Otros sostienen que el amuleto tiene intrínsecamente la magia contenida en el objeto mientras que el talismán necesita un acto de consagración.

Los amuletos y talismanes fueron usados desde la más remota antigüedad siendo un refugio, consuelo y esperanza ante los temores humanos y la necesidad de que no nos alcancen las cosas malas, y sí las prósperas y positivas. Cada cultura creó y desarrolló sus propios objetos mágicos relacionándolo con sus creencias y religiones. En la religión taoísta, por ejemplo, los talismanes son esenciales pues permiten la comunicación con los espíritus. En la tradición judeo-cristiana están prohibidos los talismanes. La estrella de David o la cruz son solo símbolos sin poderes mágicos.

Un talismán muy popular que trascendió los tiempos es la herradura, como augurio de buena fortuna. La asociación se debe a que antiguamente los propietarios de caballos eran solo unos pocos privilegiados. Para que produzca los efectos deseados debe ser puesta con la abertura hacia arriba y tratarse de una herradura usada, que haya tenido contacto con la tierra.

En el antiguo Egipto se usaba como talismán la cruz ansada (de ankh = vida) que proveía supuestamente saber y energía vital. Su formato es parecido a la cruz cristiana, aunque su parte superior es ovoide, lo que da la apariencia de representar una figura de persona con los brazos abiertos.

La cruz gamada o esvástica es de buen augurio en muchas culturas y fue tomada lamentablemente como símbolo nazi, siendo hoy una representación del mal.