Concepto de Teodicea

La Teodicea, denominación con que se la conoce desde Leibnitz (1646-1716) o Teología Natural, término ya utilizado por Agustín de Hipona o San Agustín (354´-430) es una ciencia que trata de justificar racionalmente la existencia de Dios, su naturaleza y atributos, por ser una rama de la Filosofía, y subespecie de la Metafísica, a diferencia de la Teología que lo hace a través de la fe y las revelaciones bíblicas. Algunos autores sostienen que los términos Teología Natural y Teodicea, no son sinónimos, siendo el primero más amplio, y restringiéndose el segundo a la justificación de Dios en forma racional.

A pesar de que pareciera que Teología y Teodicea, son caminos antitéticos para probar la existencia de Diosk, y que la Teodicea, tiene la posibilidad de negarlo; en la Edad Media, los escolásticos intentaron que la Teodicea se ponga al servicio de la Teología, para que no solo la existencia de Dios, sea impuesta como dogma, sino como verdad científica. San Agustín trató de compatibilizar razón y fe en la búsqueda de la verdad sobre Dios. La especulación racional para este filósofo cristiano, desde comenzar desde la fe y concluir en ella, calificando al auxilio de la fe como racional, pues ilumina la razón. Los temas de la Filosofía Natural de San Agustín incluyen: las pruebas que certifiquen que Dios existe; hallar la esencia metafísica de Dios; y resolver el problema de la Creación. Parte de que todo movimiento tiene una causa, llegando por esta vía, al igual que Aristóteles, a la conclusión de que hay un primer motor, inmóvil y que mueve a los demás, que origina la sucesiva cadena de movimientos. Sin embargo, debe recurrir a la fe cuando intenta justificar las verdades sobrenaturales, como la que postula un primer motor que no tiene causa de exitencia; pues son indemostrables a través de la razón humana; pues la existencia de Dios no se nos aparece como evidente.

Al igual que el filósofo griego Platón, que consideraba la existencia de un mundo sensible y otro inteligible; San Agustín encuentra el fundamento de la creación divina en el mundo de las ideas, en este caso concebidas por Dios, para crear el mundo contingente de acuerdo a esas ideas inmutables y eternas. deduce que debe haber un ser perfecto, Dios, que es causa de la bondad y la perfección de las cosas, que se le acercan en diferente grado, por eso las hay algunas mejores que otras.

El filósofo alemán, Gottfried Wilhelm Leibniz, usó como dijimos, por primera vez el nombre de Teodicea para este estudio racional de Dios, en su obra “Ensayo de Teodicea...”, donde se preocupó preferentemente de comprobar la existencia del mal, y de la justificación de la bondad divina, en un mundo donde comprobamos que el mal existe, y al que calificó “del mejor de los mundos posibles” desde un punto de vista matemático, en cuanto al orden impuesto a lo creado. Leibnitz, defensor del alma inmortal y de una vida más allá de la muerte, asegura que el mal existe con independencia de la voluntad divina, sino porque las criaturas terrenas somos imperfectas, pues a diferencia de Dios somos limitadas, creadas por Dios siguiendo el principio de la razón suficiente, y el mal no es algo creado, sino una privación. Dios elige el mejor de los caminos, con total libertad.