Concepto de invaluable

El prefijo “in” indica en este caso, exclusión, y por ende algo invaluable es lo que no tiene valuación o precio.

Las cosas que están en el mercado, que son las que se pueden comprar o vender tienen un precio dado en general por la oferta y la demanda del producto o del servicio, o determinadas por un tercero que oficia como árbitro. Todas ellas son susceptibles de ser valuadas. Si hay discusión sobre su valor real, será un Juez o Tribunal el que lo establezca.

Lo que es invaluable en general es aquello que implica amor, esfuerzo incondicional, o que alberga un testimonio del pasado, una huella cultural, una hazaña, etcétera, que le aporta un plus al objeto o al sujeto (en sí o en su función). Si bien tal vez pueda ponérseles un precio, éste nunca reflejará el total de su valía.

Ejemplos: “Mi empleado es tan útil a la empresa que no lo perdería por nada del mundo. Le daría cualquier aumento que pretenda, ya que su calidad humana y el servicio que ofrece son invaluables”, “La colaboración que me brinda mi madre en la crianza de mi hijo es invaluable. No me alcanzará la vida para agradecerle”, “Tu amistad es un tesoro invaluable”, “Las colecciones de arte que se exponen el museo del Louvre son piezas invaluables” o “Se encontró la tumba de un faraón egipcio, su aporte a la historia es invaluable”.

Son también cosas invaluables las que se encuentran fuera del comercio, por ejemplo, por ser bienes de uso común o públicos, como el aire o una plaza pública, o aquellas que escapan a las decisiones humanas, como el caso de la salud: “No sabes apreciar lo que tienes y te vives quejando, tienes salud y ese bien es invaluable”.