Concepto de acuidad

La palabra acuidad, tuvo origen en el latín “acuĭtātis” y es sinónimo de agudeza, que es la facilidad que se tiene, para hacer, sentir o captar algún conocimiento o sensación; o para que algo se manifieste en forma excesiva. Se refiere a la intensidad de aquello a lo que se alude.

Puede hablarse de acuidad, por ejemplo, con respecto a los sentidos. Se dice que alguien tiene acuidad visual, auditiva u olfativa, cuando tiene muy desarrollado el sentido de la vista, oído u olfato, por ejemplo: “Los perros poseen una gran acuidad olfativa y auditiva, por eso es común usarlos como rastreadores”, “Mi acuidad visual ha disminuido, así que consultaré a un oftalmólogo, para que me haga un examen” o “La acuidad del sentido de la vista en los recién nacidos es escasa”.

Puede referirse también a la agudeza mental, cuando alguien es capaz de discernir, hallar soluciones o resolver problemas, de modo rápido, seguro y eficaz, por ejemplo: “Tiene una gran acuidad intelectual, logró obtener el título de médico en pocos años y con excelentes calificaciones” o “Con la acuidad mental que lo caracteriza, en pocos minutos, resolvió el problema matemático, que nos tuvo ocupados, al resto de la clase, durante varias horas”.

Con respecto a las enfermedades y trastornos, la acuidad hace referencia a su gravedad: “Hay que ir controlando la acuidad del proceso de su dolencia, ya que es muy impredecible” o “Me dijeron que me quede tranquilo, que los síntomas que refiero, no presentan una acuidad preocupante”.

Puede aplicarse también a las acciones, por ejemplo: “La acuidad con la que se manifestó fue de tal magnitud, que causó un gran alboroto” o “Si bien cometió varios ilícitos en su vida, la acuidad del que hoy se le imputa, es mucho mayor”.

En Lingüística, se refiere a la cualidad de los sonidos, que admiten que sean calificados, como agudos o graves.