Concepto de acurrucado

Acurrucado, es el resultado de la acción de acurrucarse, en el sentido de encogerse o agazaparse, haciendo que el cuerpo ocupe menos lugar en el espacio. Es probable que el término provenga del latín “corrugare”, que significa “arrugar”.

Para poder estar acurrucado, el cuerpo debe doblarse, para hacerse más pequeño, lo que suele hacerse de modo voluntario, para poder caber en un lugar, por ejemplo: “Me acurruqué dentro de la cueva, pues era muy pequeña, y parado no cabía en ella”, o de modo espontáneo y natural, para resguardarse del frío, por tener miedo o para expresar cariño, por ejemplo: “Estoy en mi casa, acurrucado de frío, bajo la frazada, pues no me enciende la calefacción”, “Acurrucada en la vereda, la víctima del robo, no lograba sobreponerse a los terribles momentos vividos”, “El delincuente se acurrucó detrás de unos matorrales para no ser visto por la policía”, “El cachorrito se acurrucó de miedo en un rincón, al ver entrar a la casa a un perro de gran porte”, “Me acurruqué en mi cama, resistiéndome a levantarme para ir a la escuela”, “El niño se acurrucó en los brazos de su madre, mientras ella le entonaba una canción, sintiéndose así seguro y querido” o “La pareja, muy enamorada, duerme acurrucada”.

El frío parece sentirse menos, cuando nuestro propio cuerpo nos da calor, y con respecto al miedo, es una reacción corporal común a muchas especies animales, el de acurrucarse, para esconderse del peligro o la amenaza, tal vez para que no nos encuentre o para no verla.

Cuando el bebé se está gestando, y ya tiene una dimensión considerable, se coloca acurrucado dentro del vientre materno, tocando con sus rodillas el torso de su cuerpo, pues el útero materno, no le brinda demasiadas posibilidades de estiramiento, aunque, cuando lo hace, la madre puede percibir esos movimientos, y las características, pataditas. Cuando los niños o adultos duermen, acurrucados, se dice que están en posición fetal, lo que brinda sensación de seguridad.

Por extensión, y como recurso literario, se usa para personificar ciertas posiciones de cosas inanimadas, por ejemplo: “El sol se acurrucó detrás de las densas nubes, y está haciendo frío” o “Los pimpollos todavía están acurrucados, y tardan en convertirse en flores”.