Concepto de cotejar

La palabra cotejar es un verbo de primera conjugación que se derivó de cota, del latín “quotus” en el sentido de cuántos.

Cotejar y comparar son términos sinónimos. Siempre se coteja o compara una cosa con respecto a otra que puede considerarse o no, un modelo o ideal. Por ejemplo: “Coteja este libro con la nueva edición” o “Coteja la decisión que tomó el Juez con el ideal de justicia”, respectivamente.

Al cotejar se trata de hallar características comunes y diferenciadas entre los dos o más sujetos, objetos, datos o situaciones tomadas en análisis. Ejemplos: “Cotejando la Revolución Francesa con la Revolución de Mayo, encuentro como similitudes el deseo de libertad y el poder económico de burgueses y criollos; y como diferencias, el lugar donde ocurrieron y que una fue antecedente de la otra”.

Ejemplo de cotejo de sujetos: “Coteja entre los antecedentes laborales de estos dos postulantes al empleo, y contrata al que tiene mayor experiencia laboral”.

Ejemplo de cotejos entre objetos: “El cliente cotejó las dos prendas que le mostraron y decidió adquirir la de mayor calidad”.

Ejemplo de cotejo de datos: “Coteja los datos que figuran en la escritura de venta sobre las partes intervinientes, con los documentos de ellos, para corroborar que sean los correctos”.

Cuando se realiza una competencia de cualquier tipo, el jurado debe cotejar a los participantes en cuanto a su persona y/o rendimiento, según cuál sea el motivo del certamen, para ver cuál es el que reúne las mejores condiciones para convertirse en ganador: “Coteja entre las candidatas cuál es la más bonita para ser la reina”, “Del cotejo de poesías, mi hijo resultó ser el ganador, pues aunque los demás también eran buenos, él escribe de modo muy original” o “Basta cotejar la cantidad de goles que se hicieron en el partido, para saber cuál resultó el equipo ganador”.

El cotejo de firmas, es una tarea que realizan los peritos calígrafos o en ciertos casos los empleados bancarios, para determinar si una firma cuestionada en su autoría se corresponde o no con la persona a quien se la atribuye: “El perito cotejó la firma que figuraba en el pagaré y comprobó que yo no lo había firmado, al cotejarla con mis trazos caligráficos” o “El empleado bancario cotejó la firma del retiro del depósito con el registro de firmas de su cliente, y no coincidía, por lo tanto no le entregó a quien pretendía la suma de dinero ya que se trataba de una estafa”.