Concepto de denso

La palabra denso se originó en el latín “densus”, del indoeuropeo “dens” que significa “grueso”.

Algo denso está integrado por partículas o elementos que se aprietan entre sí conformando una masa compacta y apretada. Ejemplos: “Una densa niebla impedía divisar objetos a escasa distancia y hacía muy peligrosa la circulación vehicular”, “las densas nubes anunciaban un pronto aguacero” o “Una densa humareda se veía salir del lugar del incendio”, “Perderse en el denso bosque es bastante común, por eso debemos mantenernos unidos al atravesarlo” o “Una densa fila de gente marchaba, manifestándose para pedir justicia”.

La medida de cuantos elementos se encuentran contenidos en un espacio es la densidad, que relaciona dichos elementos con la superficie que ocupan.

En Biología el tejido conjuntivo o conectivo denso, es, al igual que el laxo un tejido conjuntivo no especializado. Se clasifica en denso regular que es el que está presente en los tendones y ligamentos, donde las fibras de colágeno poseen igual dirección, y en denso irregular, donde dichas fibras toman distintas direcciones. Forman parte del sistema nervioso, óseo, muscular, etcétera.

Cuando el tejido mamario denso predomina sobre el graso, se ve blanco y no deja ver, a diferencia del graso que es transparente. Aparece diagnosticado por una mamografía, y dificulta la observación y el diagnóstico del cáncer mamario.

Un texto denso, es aquel que siendo breve, contiene mucha información valiosa, que en ocasiones, resulta difícil de entender por ser tan compacto.

En sentido figurado y aplicado a cosas inmateriales se dice por ejemplo que una discusión se puso densa, cuando se complica y es difícil de resolver. Una personalidad densa es aquella caracterizada por ser muy entrometida y cuya presencia resulta perturbadora.

Son antónimos de denso. Ligero, espacioso, fluido y suelto.