Concepto de irrupción

Irrupción es la acción y el efecto de irrumpir, verbo de tercera conjugación que procede del latín “irrumpere”, integrado por el prefijo de interioridad “in”, y por “rumpere” en el sentido de “romper”. Irrupción es, entonces, el acto y la consecuencia de que algo o alguien ingrese a un lugar, rompiendo su materia, su estado o su función, de manera violenta o impetuosa.

Ejemplos: “La irrupción de la policía en el festival causó gran agitación entre los presentes, pues comenzaron a revisar las pertenencias de todos, buscando elementos robados”, “Mientras el profesor estaba dando la clase, la irrupción de un roedor, rompió el hilo de la explicación y todos gritaron asustados”, “Fue la irrupción de una nave extranjera, sospechosa de tener cargamento de contrabando, lo que alertó a las autoridades portuarias” o “La irrupción de una densa columna de humo, dificultó las tareas de rescate”.

En Medicina, se habla de irrupción de una enfermedad, cuando el organismo ve afectado su normal funcionamiento por una alteración causada por bacterias, virus o por causas autoinmunes. Cuando sobreviene el padecimiento sin que se conozcan las causas, irrumpiendo espontáneamente, se dice que se trata de una enfermedad idiopática. También puede hablarse de irrupción de síntomas, que es cuando la enfermedad comienza a manifestarse.

En el mundo tecnológico, se habla de irrupción de las TIC, para referirse al fenómeno que rápidamente invadió casi todos los espacios socioculturales de nuestra vida: escolar, laboral, doméstico, que ha exigido una adaptación de la mayoría de las instituciones, lo que todavía cuesta realizar, a pesar de que teléfonos celulares, computadoras y acceso a Internet sean ya de uso habitual. Las nuevas generaciones que nacieron con ellas, y a los que les resulta sumamente normal su empleo, se encuentran y conviven con un mundo de adultos a los que les cuesta manejar los nuevos dispositivos, y entidades que aún no cuentan con ellos.

Culturalmente, podemos hablar de irrupción de nuevas ideas que ponen en tela de juicio valores tradicionales, como el caso, por ejemplo, del feminismo.