Concepto de desorden

La palabra desorden está compuesta por los siguientes términos de origen latino: el prefijo de separación “dis”, y “ordin” en sentido de “orden” u “organización”.

El desorden es lo que caracteriza a todo aquello que carece de orden, de organización y método. Es caótico, y por ende, apartado de reglas.

Ejemplos: “En mi casa reina el desorden, nunca encuentro nada porque me cuesta poner las cosas siempre en un mismo lugar”, “Hay mucho desorden en el tránsito pues han dejado de andar los semáforos” o “Las manifestaciones callejeras han provocado un gran desorden en la ciudad, con bullicio, corte de calles y agresiones a edificios públicos”.

El desorden alimenticio, implica no respetar un cierto orden saludable a la hora de cumplimentar la necesidad básica de alimentarse, lo que debe hacerse ingiriendo sustancias que aporten al organismo la cantidad suficientes de nutrientes, lo que se logra con una dieta rica y variada, con pocas grasas, repartida en seis comidas diarias. Cuando la persona se niega a alimentarse por estar demasiado pendiente de la balanza y creyendo siempre estar obesa, aun sin estarlo, estamos ante un desorden alimenticio conocido como anorexia; si en cambio ingiere los alimentos, pero luego los vomita para lograr no engordar, sufre un desorden llamado bulimia. Otro desorden lo padecen aquellos que se brindan atracones, muchas veces debido a la ansiedad o el estrés, sin vomitar, y con ello también se perjudican.

El desorden o trastorno mental ocurre cuando las facultades mentales se alteran en cuanto a la capacidad de razonar, de actuar, de relacionarse, de mantener una conducta estable, de percibir o reconocer la realidad, etcétera.
Un desorden hormonal supone una falta de equilibrio en las hormonas, que son sustancias químicas que segregan las glándulas endocrinas, lo que deben hacer en su justa medida, ni por exceso (hiperfunción) ni por defecto (hipofunción) para que el organismo funcione de modo adecuado. Dependiendo de las hormonas involucradas, los desórdenes hormonales pueden ocasionar, por ejemplo, hipertiroidismo o hipotiroidismo, problemas menstruales, dificultad para concebir, problemas en la piel, cambios de humor, pérdida de cabello, impotencia, etcétera.