Concepto de erradicar

La palabra erradicar es un verbo irregular, no pronominal, de primera conjugación, que llegó a nuestro idioma desde el latín “eradicare” integrado el vocablo por el prefijo de separación “ex” y por “radix” en el sentido de “raíz”. Erradicar, significa quitar, remover, eliminar o retirar algo desde su raíz, o sea de forma completa, sin posibilidades que resurja o rebrote.

Es deseable erradicar las cosas malas y dañinas, ya sean materiales o inmateriales, y las personas individuales, grupo de ellas y gobiernos, han planificado estrategias, desde tiempos remotos, para combatirlas, se trate de plagas, enfermedades, malos sentimientos, pobreza, desempleo, conflictos bélicos, malezas, ruidos molestos, contaminación ambiental, etcétera, lo que, en algunos casos, aún es utópico, siendo solo una aspiración o expresión de deseo. Sucede, en ocasiones, que creemos haber erradicado un mal, pero luego reaparece, por diversas circunstancias.

Si bien hay muchas personas físicas y jurídicas que no escatiman esfuerzos en erradicar problemas naturales y culturales, otras personas, ya sea por negligencia, o intencionalmente, obstaculizan ese propósito. A veces es la propia naturaleza la que hace resurgir ciertos males que parecían haber desaparecido.

Ejemplos. “Muchas enfermedades graves, como la viruela, el sarampión y la poliomielitis, han sido erradicadas, gracias a las vacunas; aunque ciertos padres, que se niegan a vacunar a sus hijos, han hecho, que algunas, como el sarampión, hayan rebrotado”, “El gobierno lanzó una campaña para erradicar el desempleo, dando oportunidades laborales a mucha gente, lo que, si bien redujo la tasa, no logró terminar con este grave problema por completo”, “Se erradicaron villas de emergencia en la ciudad, y se construyeron viviendas dignas para sus moradores, en un operativo plausible de las autoridades locales, provinciales y nacionales”, “Erradicar el hambre del mundo, las guerras, los delitos y la epidemias, es un deseo de la humanidad” o “Debemos erradicar esa vieja costumbre machista, típica de la sociedad patriarcal”.

También puede suceder que la acción de erradicar tenga un sentido negativo, cuando lo que se erradica, es algo bueno y loable, por ejemplo: “Las autocracias, erradican la libertad de pensamiento, ya que, si se expresa alguna disidencia con el régimen político imperante, el castigo puede ser muy cruel”, “Se erradicaron los comedores comunitarios de la zona, por falta de presupuesto” o “Se afirma que parece haberse erradicado de esta sociedad individualista los valores solidarios, aunque muchas actitudes llenas de empatía y caridad, parecen desmentirlo”.