Concepto de ilimitado

La palabra ilimitado es un adjetivo, que nos llegó desde el latín “ilimitatus”, en el sentido de ausencia de límites, palabra que procede del latín “limes”, designando un borde, más allá del cual no se permite pasar.

Es todo aquello que no tiene ninguna restricción para pasar, entrar, expandirse, usarse, accionar, etcétera, pudiendo aplicarse en muchos contextos. Es lo opuesto a lo limitado, que es lo que presenta un freno o tope.

Ejemplos: “El ingreso al recital es ilimitado, pues se hace en un espacio abierto, así que todos podremos gozar del espectáculo”, “Si el padre le da la posibilidad ilimitada a su hijo de hacer lo que quiera, será un niño irresponsable y arrogante” o “Mi país es abierto a la entrada de extranjeros, ya que pueden ingresar de modo ilimitado”.

Servicios ilimitados

Muchas compañías telefónicas o de Internet, brindan servicios de llamadas o banda ancha, ilimitada, con el pago de un abono mensual, lo que les permite hacer uso del servicio cuantas veces y por el tiempo que lo deseen, durante el tiempo que dura el abono.

Recursos ilimitados

Llamamos recursos a todo aquello de los que nos valemos para satisfacer nuestras necesidades, sean nuestras propias capacidades o elementos que tomamos de la cultura o la naturaleza. Si bien nuestras propias capacidades físicas y mentales son muy amplias, no son ilimitadas, por ejemplo: “Puedes ejercitar mucho tu cuerpo y tu mente, pero recuerda descansar también, pues si estudias, trabajas y te ejercitas físicamente de modo ilimitado, puedes agotarte y enfermarte”.

Con respecto a los recursos de los que pueden valerse los particulares y las empresas, tampoco son ilimitados, por ejemplo: “No tenemos flujo de dinero ilimitado para hacer frente a tantos gastos”.

En cuanto a los recursos naturales, se dice que son ilimitados lo que se regeneran rápidamente, como la energía solar, el agua o los bosques, aunque algunos, por la acción del hombre han dejado de serlo.

En Filosofía

Los filósofos de la naturaleza, que fueron los primeros filósofos de occidente, buscaban un origen que fuera común a todo lo que materialmente existía. Entre ellos. Anaximandro de Mileto (610 a. C - 545 a. C) afirmó que el universo se conformaba por el “ápeiron”, que literalmente significa, ilimitado o indefinido, y eran partículas ilimitadas, indestructibles e indeterminadas de materia, sin una forma concreta, principio y fin de todo lo existente, ya que para él no estaba ese principio (arché) ni en el agua, ni el aire ni el fuego, como afirmaban los otros filósofos de su época, sino que todo surgía y luego volvía al “ápeiron”, cíclicamente.