Concepto de interactivo

La palabra interactivo se compone de términos latinos, y son los siguientes: el prefijo “inter” que se traduce como “entre” y “actus” = “acto” u objetivo llevado a cabo o concretado. Algo interactivo supone siempre una relación entre dos sujetos u objetos o entre un objeto y sujeto o viceversa, pudiendo también darse entre fuerzas, ideas o fenómenos, donde cada una de las partes influye en la otra. Siempre que hay interacción, existe reciprocidad.

En las comunicaciones hay interacción cuando al mensaje transmitido por alguien, recibe una respuesta por parte del receptor. Por ejemplo, si un profesor está dando una clase, y los alumnos hacen preguntas que él responde, o si un padre dialoga con su hijo, o si alguien chatea con otra persona o se escriben por WhatsApp, hay interacción; pero no la habrá si alguien está escuchando música o un programa radial o mirando televisión, salvo que, en estos dos últimos casos, se abra algún canal para poder conversar u opinar, por ejemplo, vía telefónica. En los casos de relaciones entre personas donde no media una máquina, se prefiere hablar de interacción y no de interactividad.

En informática, hay interactividad cuando el programa permite establecer una comunicación entre el usuario y el ordenador para lograr determinados objetivos, como jugar u obtener información. Si hay interacción el mensaje tiene relación con otros previos. El usuario no es pasivo receptor, sino que tiene una participación activa, en diferentes grados.

Si el usuario tiene la posibilidad de seleccionar los contenidos, pero, además, de transformarlos, su participación se conoce como transformativa, que es un nivel alto de interactividad. Los niveles más bajos, se dan cuando el usuario puede acceder a programas y seleccionarlos.

Un caso especial son los juegos interactivos, donde, por ejemplo, se avanza de nivel sorteando ciertos escollos o respondiendo preguntas.

Especialmente en el rubro de los libros infantiles, existen algunos que son interactivos, como aquellos, donde apretando a ciertos animalitos se logra obtener sus sonidos característicos, o aquellos en los que hay que completar ciertos espacios o en los que hay que elegir los finales de las historias.