Concepto de intrínseco

La palabra intrínseco se originó en el adverbio latino “intrinsecus” que significaba “dentro”. Intrínseco es un adjetivo transformado de aquel adverbio como cultismo, y se aplica para calificar a todo aquello que es tan interno al objeto u objeto que conforma su esencia.

Ejemplos: “El calor es intrínseco al fuego”, “El alma es intrínseca al ser humano” o “La bondad y la maldad están intrínsecamente contenidas en las personas”. En cuanto a esto último, el filósofo inglés Thomas Hobbes creía que el ser humano era malo intrínsecamente.

En la motivación, o sea en los que nos lleva a hacer algo, la intrínseca proviene de nuestros propios deseos de realización personal, a diferencia de la extrínseca que nos conduce a hacer las cosas porque somos incentivados por premios o castigos. Por ejemplo si estudiamos por motivación intrínseca lo hacemos para saber más y no para aprobar un examen o que nos feliciten por ello.

Son factores o causas intrínsecas de la ocurrencia de determinado hecho los que se derivan de la cosa misma. Por ejemplo: “Es un factor intrínseco de una lesión, la falta de flexibilidad del afectado” o “La falta de producción de estrógenos en la menopausia es un factor intrínseco de osteoporosis”.

El factor intrínseco de Castle o intrínseco gástrico permite que se absorba en el intestino la vitamina B12. Se trata de una glucoproteína producida en el estómago, por la mucosa gástrica. Su deficiencia provoca anemia perniciosa.

El valor intrínseco de algo es su importancia propia y no por factores agregados. Esto ocurre por ejemplo con los metales preciosos.

En las acciones cotizables en la Bolsa de Valores, su valor intrínseco no es el de su cotización actual, sino el de los flujos futuros, o sea lo que permitirá esa acción que ganemos más adelante. El valor intrínseco de las acciones de una empresa aumenta si la empresa es rentable.