Concepto de insignificante

La palabra insignificante es un adjetivo que está compuesto por términos tomados de la lengua latina: el prefijo de privación “in”, el sustantivo “signus”, en el sentido de “signo”, el verbo “facere”, que se traduce como “hacer”, más el sufijo de agente “nte”.

Algo insignificante es lo que no tiene importancia, valor o significación, o esta es muy escasa. Es sinónimo de irrelevante. Su presencia o ausencia, no altera, en general, beneficiando o perjudicando, un proceso, un hecho o un resultado.

Ejemplos: “No te preocupes, tuve una molestia insignificante en mi garganta que se me pasó con un té caliente”, “Es insignificante que vengan más invitados a la fiesta pues hay lugar para mucha gente”, “Es insignificante alterar el orden de los factores en una multiplicación” o “Es insignificante la variación del índice de precios, por lo cual el consumo no se verá alterado”.

Sin embargo, dijimos que en general no tiene consecuencias, pero hay casos en que sí las presenta, cuando se necesita que haya una significación mayor para cumplir el propósito pretendido. Ejemplos: “Las ventas este año fueron insignificantes, y por ello, tendré que cerrar mi negocio”, “las lluvias fueron insignificantes y la cosecha se arruinó” “Tu aporte en el grupo fue insignificante así que te excluiremos del mismo” o “La mejoría del paciente fue insignificante y por ello aún está comprometida su recuperación”.

Considerar a un ser humano insignificante, es denigrarlo y herirlo en su autoestima, ya que toda persona tiene un valor intrínseco trascendente, independientemente de sus capacidades, que pueden ser diversas, pero no por ello, menos importantes. Sin embargo, si consideramos a nuestro mundo, en relación al universo, resulta ser realmente insignificante. La sonda espacial Voyager 1 tomó una fotografía de la Tierra, el 14 de febrero de 1990, a una distancia de 6.000.000.000 de kilómetros, y podemos apreciarla como un insignificante punto azul. El astrónomo Carl Sagan, escribió un libro en 1994, donde habla de un punto azul pálido, donde se desarrolla toda nuestra existencia, la de nuestros antecesores y nuestra posteridad, alentando a tratarnos mejor y vivir en armonía.