Concepto de ostensible

La palabra ostensible es un adjetivo que procede en su etimología del latín “ostensibilis”, que a su vez se derivó del verbo “ostendere” que significa mostrar; o sea, que puede decirse, que, literalmente, ostensible es lo que tiene la cualidad de mostrarse. Algo ostensible es aquello que puede percibirse con premura y evidencia, se aparece a todas luces manifiesto. Lo ostensible no necesita de indagaciones o deducciones, ya que se muestra claro e indubitable. Puede tratarse de algo material o inmaterial, y puede usarse en sentido positivo o peyorativo.

Ejemplos de uso: “Es ostensible la belleza de la niña, deslumbra a todos las que la miran”, “Su inteligencia es ostensible, logró ganar las olimpíadas de matemáticas, siendo sus competidores de más edad”, “Es ostensible su falta de carácter, siempre está de acuerdo con lo que le proponen aunque no sea de su agrado”, “No puedes disimular tu falta de ganas de ir a la fiesta, es ostensible por tus expresiones que prefieres quedarte en tu casa”, “Es ostensible que Juan está muy enfermo, se lo ve pálido, ojeroso y apenas puede caminar”, “La falta de limpieza de la ciudad es ostensible, y le costará el cargo al intendente, pues seguramente los vecinos no lo reelegirán” o “Es ostensible el trato cruel que le brinda a su mascota así que lo denunciaré para que se la quiten”.

En la imagen, puede verse, que es ostensible, que ambas personas se trtan con cordialidad.

Lo contrario a lo ostensible es lo que se halla oculto, disfrazado, encubierto, camuflado o escondido, por ejemplo: “No es ostensible que él sea el ladrón, faltan más pruebas para poder adjudicarle el ilícito” o “Es tan callado e introvertido que no es ostensible que esté enamorado de mí; lo sospecho, pero tengo dudas, pues parece querer manifestarme su amor, pero no lo hace de modo directo”.

En el ámbito del Derecho, además de los casos de delitos, donde, para condenar al acusado se necesita que sea ostensible su crimen o surja de las probanzas presentadas; los actos jurídicos (hechos humanos que se hacen con discernimiento, intención y libertad) son los que se corresponden con la realidad, al contrario de los actos jurídicos simulados, donde se aparenta realizar un acto, que en realidad encubre otro, que es el real, haciéndose, en general, para perjudicar derechos de terceros. La manifestación de voluntad no es real, sino fingida. Por ejemplo, si uno vende a otro un bien por un precio real, es un acto ostensible; pero si lo vende a un precio vil, para sacarlo de su patrimonio y burlar con ello la garantía de los acreedores, es un acto simulado.